@paredesjor33 Los estudiantes del nivel medio dieron una gran lección de resistencia y lucha por mejorar la educación paraguaya. Demostraron que si no son escuchados por las autoridades de turno son capaces de armar lío, para generar cambio positivo no solo en el ámbito educativo sino en la misma sociedad.
La ahora exministra, Marta Lafuente, no supo leer la actitud de estos chicos que venían reclamando diálogo. Los ignoró y eso fue un craso error. Se hubiese bajado de sus nubes y acercarse a los jóvenes, pero no lo hizo. La renuncia calmó las aguas y la pelota ahora pasó a la cancha de Horacio Cartes. Si pensó que el paso al costado que dio Lafuente iba a terminar con la crisis, también puede resultar una equivocación.
Durante esos tres días que duró la protesta escuchamos a los alumnos reclamar una educación de calidad y no basado en meros discursos y publicaciones de supuestos avances en la materia.
“Queremos ser estudiantes pensantes” fue un reclamo unánime de los estudiantes secundarios. Y tienen razón. Hace falta que se enseñe a pensar y no convertir a los alumnos solo en meros receptores del conocimiento de los educadores.
La sociedad necesita de mujeres y hombres que sepan no solo pensar sino internalizar valores que puedan generar cambio en todos los ámbitos. La corrupción va destruyendo el tejido social y los jóvenes ya no se callan ante esta realidad.
Luego de la toma de colegios, de marchas y sentatas estudiantiles se impone ahora la “estudiata”. A prepararse, para tomar las riendas de la sociedad. A estudiar, para evitar ser juguete de las pasiones y esclavo servil de los tiranos.
Los chicos ya mostraron el camino. Ahora les toca a los docentes, padres de familia y a la sociedad sumarse a la rebeldía juvenil. La crisis es generadora de cambios, y este es un momento propicio, para iniciar la cruzada.