Columnistas

Los odiadores están al acecho

“Negro/a”, “gordo/a” “nde indio”, “hay que matarlos a todos”, “haraganes” y miles de expresiones discriminatorias solemos leer y escuchar día a día contra los campesinos e indígenas. Y acentúa aún más si les toca hacer alguna marcha pidiendo que se cumplan sus derechos.

Ocurre en un país donde se pisotea la Constitución y la palabra “laico” e “ideología” perdieron su significado porque los discriminadores buscan imponer a quién apoyar y a quién anular. Hay mujeres que son echadas de sus puestos por estar embarazadas, las personas portadoras del VIH o Sida, trans, homosexuales que no permiten que se agarren de la mano o usen el sanitario. El homicidio de una persona indígena es preocupante, pues al parecer fue un crimen de odio. ¿Es así que buscan eliminar a los que no cumplimos los “estándares”?

Hoy más que nunca hace falta una ley contra todo tipo de discriminación.

Dejá tu comentario