07 feb. 2026

Los esclavos del traje y el machismo

@ruthbenitezdiaz @ruthbenitezdiaz

En los últimos días el país fue escenario del morbo, el vyrorei y el machismo que el paraguayo no logra superar. Los casos más recientes son, primero, el de la secretaria VIP del contralor Óscar Rubén Velázquez, Liz Paola Duarte, que llegó a cobrar hasta 37 millones de guaraníes por trabajar “27 horas al día”.

Esto no es un vyrorei, al contrario, es una bofetada para todos los trabajadores que sudan para ganarse el pan de cada día y para los aportantes del Estado que son vilmente robados. Pero los ojos se centraron en la chica, que aunque no es inocente, debe destacarse que no entró sola a la institución y que alguien firmó para que ella cobre esa descomunal suma sin siquiera estar en su lugar de trabajo y solo ir a marcar, como muchos en la función pública.

Alguien, quizá el propio contralor, permitió que ingrese sin mérito alguno; alguien autorizó ese salario y horas extras; alguien le otorgó todos esos beneficios a ella y a su perrito. Pero la gente se indigna al mirarla solo a ella y muchos ni se fijan en ese “alguien”.

El segundo caso es el de la periodista de La Tele, Patricia Vargas, quien logró una entrevista exclusiva con el presidente Horacio Cartes. El motivo de la indignación es mucho más vergonzoso. Se dijo de todo: que consiguió la entrevista por ser linda, que coqueteó al presidente, que no se vistió acorde a la ocasión y al entrevistado.

Vyrorei, machismo y morbo. La comunicadora estuvo mucho tiempo detrás de los asesores de Cartes para que le concedan el tiempo y espacio, se esforzó y lo logró. Hizo buen trabajo. Lastimosamente eso queda en segundo plano cuando se es mujer y como la envidia y la ignorancia te limitan los recursos, la gente se hizo la idea de que hubo coqueteo para llegar al mandatario o solo se fijó en los jeans, que ‘por qué no vistió traje’ y otra sarta de estupideces que ni se mencionarían si el periodista fuera hombre. Los esclavos de la etiqueta seguro no podrían hacerle una sola pregunta al presidente, pero irían sin duda bien vestidos. Es hora de que el machismo y el morbo callen y hable la integridad, el país lo ruega.