carlos.franco@extra.com.py En la noche del sábado el futbolista Víctor “Topo” Cáceres protagonizó un aparatoso accidente a bordo de su lujosa camioneta en el barrio Sajonia de Asunción. Según la Policía, el deportista circulaba a una gran velocidad, rozó la parte trasera de un vehículo y fue a parar por un árbol ubicado en el paseo central. Inmediatamente las fotos del “Topo” Cáceres bajando del vehículo destrozado se viralizaron en las redes sociales. A juzgar por las imágenes el futbolista tuvo mucha suerte de salir con vida del choque.
El fiscal Emilio Fuster intervino en el caso y en contacto con la prensa reveló que el atleta abandonó el lugar rápidamente custodiado por sus familiares y ante la atenta mirada de policías que se encontraban en el lugar. “Bastante timorata actitud de la Policía, al permitir que la familia del ‘Topo’ Cáceres contamine escena del accidente”, señaló Fuster. Esta declaración luego fue probada con videos que se publicaron en las redes sociales.
El agente del Ministerio Público agregó que casi 16 horas 20 minutos después recién pudo realizarse la alcoholemia al “Topo”. Recordemos que una situación parecida fue protagonizada por el también futbolista Fidencio Oviedo, quien también fue “rescatado” del lugar donde chocó a las tres de la madrugada.
Aproximadamente hace un año el futbolista chileno Arturo Vidal fue protagonista de un accidente similar, chocó su auto estando totalmente ebrio, en Santiago. Pero a diferencia de los accidentes de los jugadores paraguayos, Arturo Vidal sí fue arrestado. Inclusive se viralizó un video en el cual el jugador chileno fue esposado, arrestado y hasta fue “regañado” por un agente de Policía.
Analizando los tres casos, muy similares, y realizando una comparación que sí duele, nos percatamos que mientras la misma Policía perdone este tipo de comportamiento de los “ídolos” seguiremos a miles de años luz de convertirnos en un país civilizado, tal como lo es Chile, donde la Policía no teme a ningún adinerado futbolista para cumplir con su deber.