Columnistas

La cultura del silencio

La cuarentena obligatoria afectó la convivencia familiar en nuestro país y el mundo. Son muchos los casos de agresiones y violaciones denunciados en estos meses, ¿y cuántos casos sin denunciar existe?

Víctimas y observadores de las violencias que se callan por miedo, por vergüenza o simplemente porque no es su problema.

La violencia intrafamiliar también es conocida como violencia doméstica y es la que se da entre los miembros de una misma familia. La mayoría de las veces hasta se considera “normal” y quizás tiene que ver con nuestra cultura donde impera el machismo y su supuesta autoridad.

A través de la violencia intrafamiliar se pone en riesgo a las personas en tres niveles: físico, emocional y sexual. Lo más lamentable es que los miembros de la familia sufren las consecuencias en silencio, callando dolor.

Ante posibles indicios o señales de violencia intrafamiliar hay que pedir ayuda y denunciar. Dependiendo de las situaciones y el grado de violencia ambas partes deben recibir ayuda, se hace necesario aprender a gestionar y controlar las emociones, los impulsos y superar la intolerancia. Las víctimas necesitan ayuda para superar las consecuencias y desarrollar una vida plena.

No te calles ante esta situación, denunciá y buscá ayuda. Recordá que ningún tipo de violencia es amor ni mucho menos educación, deja huellas y marcas para toda la vida. No te aferres al silencio, todos estamos para ayudarte.

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