El jueves pasado en Ciudad del Este, un chico de 18 años de edad fue reportado como desaparecido.
Según el informe, a la medianoche de ese jueves y sin dar aviso a nadie, el joven abandonó su casa, ubicada sobre una avenida de la ciudad.
Se comenta que el motivo fue un conflicto familiar que tuvo como protagonista una vez más al teléfono celular.
Supuestamente, el mitârusu se fugó después de que su mamá le retara por pasar todo el tiempo con su celu, sin ayudar con las tareas de la casa.
Tras horas, la Policía lo ubicó en el domicilio de su hermana y lo convenció de volver. Su única “condición” fue quedarse por un tiempo ahí.
Más de 900 huyeron de sus hogares
El Departamento de Búsqueda y Localización de Personas de la Policía recomienda tomar ciertas medidas para evitar situaciones como estas.
El oficial segundo Ramón Vera, jefe de la División del Registro de Personas Desaparecidas, explicó que cerca de 904 adolescentes se fugaron de sus casas en 2025. De esta cifra global, 271, es decir tres de cada diez, son motivados por la prohibición del celular. “Principalmente son varones”, reveló.
Según datos de la Policía, todos los adolescentes fugados fueron localizados sanos y salvos.
Falta disciplina
Vera señaló que el uso excesivo del aparato, especialmente con juegos online, es el detonante principal de los conflictos familiares que se desencadenan en la fuga.
“Los juegos piden dinero para mejoras y eso genera una adicción. Entonces empiezan a desatender el estudio, la salud y el deporte. Es prácticamente un vicio más”, opinó.
Los papás también tienen responsabilidad. Recomendó “disciplina” en el hogar y explicó que no se trata de prohibir todo, sino dar los “premios” después de que cumplan con sus obligaciones.
“Nosotros pasamos por cosas difíciles en la infancia y cometemos el error de dar todo a nuestros hijos sin pedirles nada a cambio”, comentó.
Vera recordó que bajo ninguna circunstancia se debe esperar para informar sobre una desaparición. “No se espera ni un segundo”, dijo y recomendó denunciar estos casos a los números 130 (Departamento de Búsqueda y Localización), al 911, al Fono Ayuda 147 del Ministerio de la Niñez y Adolescencia (MINNA) o acercarse a la comisaría más cercana.