06 mar. 2026

Pacientito reveló a pediatra el “método” que usaba la niñera para hacerle dormir

El médico pidió a los padres estar alertas a las posibles señales de tratos violentos por parte de cuidadoras.

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El pequeño aprendió a fingir que estaba dormido para que su niñera no le estire más el pelo.

Imagen creada con IA

El pediatra Robert Núñez relató una situación que, según explicó, podría estar ocurriendo en muchas familias sin que los padres se enteren.

El profesional contó que durante una consulta atendió a un niño de 8 años que llegó acompañado por uno de sus padres. Durante el control notó que el pequeño estaba algo nervioso, por lo que pidió, con mucho respeto, que el adulto esperara unos minutos fuera del consultorio.

Explicó que suele hacerlo en algunos casos porque cuando los chicos se sienten en confianza, pueden contar cosas que les cuesta decir delante de sus padres.

Fue entonces cuando el niño empezó a relatar algo que llevaba guardado desde hacía varios años.

Según contó, desde los 3 años una niñera lo cuidaba en su casa. El pequeño explicó que ella tenía una forma muy particular de hacerlo dormir: cada vez que no quería acostarse, le tiraba del pelo con fuerza.

Con el tiempo, ese dolor repetido empezó a provocarle fuertes dolores de cabeza.

Lo que más sorprendió al pediatra fue escuchar que el niño había aprendido a fingir que estaba dormido para evitar que la niñera volviera a tirarle del pelo. Por miedo, nunca se animó a contarlo en su casa.

A simple vista, explicó el médico, sus padres nunca habían notado lo que estaba ocurriendo.

Por eso decidió compartir la historia de forma anónima, con una recomendación clara para otras familias: estar atentos.

Entre los consejos que mencionó están no confiar ciegamente en cualquier persona que cuide a los hijos, pedir siempre referencias, solicitar nombres y apellidos de empleadores anteriores y hablar directamente con quienes puedan dar información sobre el cuidador.

También recomendó, si es posible, instalar cámaras en el hogar y, sobre todo, conversar todos los días con los niños y enseñarles que no deben tener miedo de contar lo que les pasa.

El pediatra recordó que muchas veces los chicos callan por miedo, vergüenza o porque creen que nadie les va a creer.

“Ser cuidadosos con las personas a quienes confiamos el cuidado de nuestros hijos no es exagerar. Es protegerlos”, concluyó.