Hace dos semanas que el semáforo de la calle Bernardino Caballero casi Manuel Ortiz Guerrero, frente a la entrada del Cerro Ñemby, quedó fuera de servicio y el caos ya se volvió parte del paisaje. Entre bocinazos, frenadas bruscas y conductores que pasan a la suerte, un trabajador decidió reclamar de una forma muy particular: elevó una oración pública para que el aparato “resucite”.
El protagonista es Adolfo Varela, de 58 años, quien trabaja todos los días en la zona vendiendo bingos. Según contó a EXTRA, el desperfecto no solo complicó el tránsito, también le golpeó directo al bolsillo. Sin la luz roja que obliga a parar a los vehículos, ya casi no tiene clientes a quienes ofrecer sus productos mientras espera el cambio de señal.
“Yo normalmente trabajo en ese lugar de lunes a lunes, hago venta de bingo y de repente el semáforo dejó de funcionar y ya no pude hacer mis ventas, entonces se me ocurrió hacer esto”, relató.
Fue así que, parado junto al cruce, improvisó su ya viral pedido: “Oración a San Semáforo: Querido San Semáforo, te pido que vuelvas a funcionar nuevamente, para que los vehículos se puedan quedar y pueda hacer yo mi venta y así poder comer. Te oro en el nombre de Jesús. Amén”.
Adolfo aseguró que, desde que el semáforo dejó de funcionar, ya ocurrieron varios choques en la esquina y hasta le tocó ver uno en persona. Por fortuna, no pasó a mayores.
En la zona, vecinos y conductores ya se acostumbraron a pasar con mucho cuidado, mirando para todos lados antes de cruzar.