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Keanu y Robert

Robert Rojas y Keanu Reeves tienen algo en común: ambos son sicarios. Bueno, no es tan así. Al zaguero paraguayo le dieron ese apodo cuando llegó a Asunción desde Peguahomi, Concepción, para luchar por convertirse en futbolista profesional. El actor norteamericano encarna al asesino a sueldo John Wick, cuya tercera entrega de la saga está siendo un éxito mundial en los cines. Otra similitud que comparten es su sencillez. El “Sicario” que hoy juega en River prefirió ir de vacaciones a su valle, a cosechar mandioca, antes que volar a exóticas playas del Caribe, tal como muchos compañeros lo hicieron.

Para quienes conocen algo sobre la vida del atleta ya no es ninguna sorpresa que siempre tenga presente sus raíces. Al jugador del actual campeón de la Libertadores no le marean el dinero ni la fama. Su cláusula de rescisión de contrato es de US$ 25.000.000, pero él ni ahí está. El próximo destino seguramente será Europa. Y estoy seguro de que igual vendrá a desenterrar mandioca con su gente en lugar de viajar a Cancún o Punta Cana. Quienes son humildes de verdad son así, y con él no hay humo ni populismo. Él no buscó prensa cuando se lo vio sacando mandioca, los medios lo buscaron.

Keanu es uno de los actores más exitosos y mejor pagados de Hollywood. Protagonizó varias películas, incluida la ya épica trilogía de Matrix, donde inmortalizó a Neo. Reeves es adinerado, famoso, pero se pasea entre la multitud en bus o el metro. Si le hablan, no tiene dramas en responder. Accede sin problemas a las fotos y firma de autógrafos. Es uno más de los perros.

Hace poco una periodista, en una rueda de prensa para promocionar su reciente película, le pidió que al término de la conferencia se saque una foto con su familia, pues su esposo e hijo tenían nombres de dos de sus personajes más famosos: Constantine y Neo. Con una sonrisa, el actor le dijo que no había ni un problema. Pero saltó el organizador y criticó el pedido. Keanu insistió en que le parecía genial la solicitud. Terminó la charla y fue directo a la periodista y se hizo montón de fotos con ella y su familia.

Estos sicarios le hacen 6-0 a los ñembo artistas que te ponen cara larga si le pedís una foto, o a ese jejapo que es conocido tuyo pero que ya ni te saluda porque ahora es platudo o famoso. Por más sicarios como Robert y Keanu, por favor.

Ya tú sabes.

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