06 feb. 2026

“Iglesia Oscura”

@marianonin1 @marianonin1

La censura periodística no es buena. Siempre digo que es una forma de corrupción. Horacio Cartes lo tenía todo. Dinero, amigos y hasta la Presidencia de un país. Fue entonces cuando se dio cuenta que podía, incluso, aumentar su poder. Así, el grupo Cartes adquirió un holding (La Nación, Crónica, las radios 970 AM y Montecarlo FM y el diario digital Hoy) y contrató un poderoso plantel.

Lo que no entendió el Presidente es que puede comprar varios medios e incluso contratar buenos profesionales, pero la mayoría mantendrá su conciencia independiente, porque de eso se trata la libertad de informar. Sus funcionarios se organizaron e inmediatamente hurgaron en un primer caso. Fue así cómo revelaron que al menos cinco sacerdotes argentinos acusados de abusos a menores se ocultaron por años en Paraguay, mientras eran buscados por la Justicia argentina y protegidos por la Iglesia paraguaya.

No le gustó a la Iglesia, una de las instituciones más poderosas del mundo y quizás la más influyente. Funcionarios del Diario La Nación revelaron que fueron censurados, obligados a detener la investigación por orden superior. Nuevamente, la interminable lucha entre la impunidad y la necesidad de terminar con los abusos.

La Iglesia se mantiene crítica ante los reclamos sociales en un país convulsionado por las desigualdades y marcado por la corrupción de sus autoridades. No es bueno un enfrentamiento con los curas y Cartes lo sabe. Es lo que menos necesita el Gobierno en este momento.

Irónicamente, Cartes mandaba un mensaje justo en el día en que estallaba el escándalo y se celebraba el día del periodista: “Un país se construye con el ejercicio de la verdad. Mi abrazo al periodismo paraguayo en su día y mis respetos ante su misión extraordinaria”. La misión extraordinaria, Señor Presidente, es que la gente sepa la verdad y se haga justicia… son los preceptos básicos del periodismo y lo que proclama la Iglesia.

Que cada cual solucione sus problemas, no se puede ser más papista que el Papa.