08 feb. 2026

Fortalecer los partidos

@augusto2s @augusto2s

A los procesos de deterioro de los partidos políticos a consecuencia de la democracia de baja intensidad que vivimos se suma un cuestionamiento por parte de diversos sectores que rozan el juzgamiento sobre la propia importancia de su existencia como representación política.

Desde los 90 una fuerte irrupción de ONGs que trabajan “ciudadanía” o “ sociedad civil” se han insertado al debate de los temas públicos, incluso logrando más fuerza y confianza.

Sin embargo, es impensable una democracia sin partidos políticos, ya que ellos son la representación de pensamientos colectivos que al coexistir dibujan un todo plural.

Ni la mala fama de la política es por culpa de la política, ni la mala gestión de los partidos políticos es atribuible a la existencia de los mismos, sino a la praxis en su nombre.

Lo malo de un equipo de fútbol se refiere al rendimiento de los jugadores y no supone cuestionar la existencia del fútbol.

El debilitamiento de los partidos pone al Estado en una hipótesis peor, ser un botín de los poderes fácticos y depender de sus intereses.

De alguna manera, esta lógica fue funcional a procesos privatizadores compulsivos e irreflexivos que sumieron a los países en una profunda depresión financiera durante el anuncio milenarista del fin de las ideologías.