07 feb. 2026

El vacío del estado

@diegomarini @diegomarini

Juan Pablo Escobar, hijo del real y novelado capo narco Pablo Escobar Gaviria, dio interesantes declaraciones a Radio Cardinal hace unos pocos días. Escobar, entre otras cosas, afirmó que el modelo narco-paternalista es una fuerte pata del esquema delictivo. La gente que vive en los lugares donde los delincuentes operan, sienten beneficios económicos, se sienten cuidados y protegidos y esto ocurre porque el narcotráfico “ocupa el vacío que deja el Estado”, no es sino otra expresión de la tan mentada “ausencia del Estado”.

Nos cansamos de reclamar que se atiendan a las zonas vulnerables, hemos escuchado hasta el hartazgo el diagnóstico de abandono en el que se tiene postrada a toda la franja en la que opera el EPP con el narco; sin embargo no se ha conseguido mejorar la sensación a los pobladores y no es difícil de encontrar el ejemplo.

Ángel Cabañas quedó delicadamente herido en el atentado en el que mataron a Magdaleno Silva y otras tres personas, grave como estaba tuvo que ser trasladado hasta Asunción, ya que en el Hospital de Concepción, la capital del departamento, no había un tomógrafo, un equipo que puede rondar en precio los 100 mil USD, tampoco había un neurólogo ni un neurocirujano.

O sea, todo el verso ese que anunciaba que la antinarcopolimilitarización llegaría acompañada de una fuerte “presencia del Estado”, no fue otra cosa que una mentira. Seguimos buscando las llaves solo bajo el haz de luz, sin apostar a lo otro, a lo que decía Juan Pablo Escobar, mientras tanto el vacío es ocupado y rellenado por las mafias que operan en el lugar.

Un hospital como el de Concepción, por donde está ubicado, debería estar grotescamente equipado y lo que le pasó a Cabañas ha tenido notoriedad solo por ser parte de un atentado donde una de las víctimas era alguien de relevancia política, pero por cada caso conocido seguramente habrá cientos de anónimos que experimentan la ausencia, sin la posibilidad de poder volar a Asunción a encontrar asistencia.