@ruthbenitezdiaz Pintemos el paisaje diario de Gran Asunción (obviando lo que será durante la visita del Papa, por supuesto): mucho tráfico, autos mal estacionados, adelantamientos indebidos, falta de respeto a las señales de tránsito sobre todo el semáforo rojo, peatones que cruzan las calles a mitad de cuadra, motocicletas sin luces ni retrovisores, entre otras cosas.
Un amigo me comentó que su hija de 5 años se escandaliza cuando pone en marcha su auto y solo antes de salir a la avenida se abrocha el cinturón, o si pasa el semáforo en amarillo. Muchos niños ya crecen con el chip de las normas de tránsito, principalmente los que reciben alguna formación en ese sentido en su colegio. Y sí, la responsabilidad de que todo esté en orden no es solo de la Patrulla Caminera ni de los agentes municipales, sino del Ministerio de Educación.
La Educación Vial debería ser una materia obligatoria desde el preescolar. Desde niños, deberíamos aprender todas las reglas de tránsito y no recién al empezar a conducir. Desde niños somos peatones, desde niños cruzamos las calles, desde niños viajamos en transporte escolar o usamos el cinturón en el auto de mamá y hasta andamos en bicicleta; para todo eso, no solo para conducir, sirve la educación vial y es necesaria y urgente. Es parte del plan académico de muchos países y eso se nota en las calles.
La ignorancia de las reglas de tránsito se ve hasta en el que lanza basuras por la ventana ya sea del micro o de su propio auto. El índice de accidentes por infracciones es muy elevado en nuestro país, lo que disminuiría si la formación de los conductores comenzara desde niños. En Paraguay cualquiera tiene una motocicleta sin siquiera tener registro. Es más, lo primero que hacen la mayoría de los motociclistas al adquirir una moto, es sacarle el espejo retrovisor solo por “estética”.
Por todo eso y si el Estado quisiera ser útil, debería trabajar de manera interinstitucional e implementar la materia. Tal vez así, mañana, los autos pararán para que crucemos a la otra vereda y no a la otra vida.