Un yarará (víbora venenosa) le picó en el pie a una niña de 10 años la semana pasada en Alfonso Loma, Caraguatay, y estuvo internada por 10 días en el Hospital de Caacupé. Este miércoles consiguió su alta y ese mismo día llegó al fono ayuda 147 un pedido al Ministerio de la Niñez para que intervengan.
“Nos constituimos y está súper bien la criatura, obviamente en un proceso de recuperación”, confirmó a EXTRA la fiscala Norma Salinas.
Señaló que la niña y su hermana de 12 años viven en una extrema pobreza con la mamá de ambas y el padrastro.
“Incluso el Intendente dijo que se vería la posibilidad de verles una ayuda económica, porque viven de la forma más humilde que se pueden imaginar”, dijo.
Relató que en la casita, las paredes son de adobe y el techo es de paja. El jefe de hogar vive de la agricultura y changas y la mamá es ama de casa.
La denuncia que movilizó a las autoridades se hizo viral en redes. Ahí decían que supuestamente los padres se iban por 8 días a Asunción y les dejaban solas.
Además, supuestamente en la noche que le picó la víbora, la niña salió al patio a arrancar cebollita para cocinarle pescado al señor.
“Mienten, mienten. La nena sí dice que en el patio le picó la víbora. Obviamente a cualquiera le puede pasar eso. Pero los padres le dieron inmediatamente el tratamiento, le llevaron al hospital”, indicó la fiscala.
Sostuvo que ambas niñas van a la escuela y que no se puede penalizar la pobreza, es decir castigar a un padre por ser pobre.
“Estado no puede incluir en una conducta de violación del deber de cuidado con la pobreza, no hay justificación para eso. Lo que faltan son políticas públicas”, expresó.
Pelea de hermanas
La fiscala afirmó que posiblemente la denuncia llegó por un problema con la tía de las niñas.
“El padrastro se mostró muy preocupado y ni siquiera consume alcohol, porque nosotros le encontramos así. En la denuncia decía que él era alcohólico”, dijo.
Sostuvo que darán parte al Ministerio de la Niñez para ver si pueden ser beneficiados con el problema Tekopora. Actuaron también la Defensoría de la Niñez y la CODENI.
“La niña estaba bien, por lo menos bien cuidada. No hay violación del deber de cuidado. Nosotros no podemos insultar en esas condiciones”, resaltó.
Dulce Martínez, coordinadora regional del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia afirmó según lo que conversó con la encargada de la CODENI, que en el momento de la visita, la familia acababa de llegar del hospital y no se observaron signos de violencia.
“Todo se puso al tanto de la Defensora de la Niñez Lorena Ledesma por si amerita seguimiento y más visitas. Viven en una casa bastante precaria que solo tiene dos habitaciones, una de las niñas y otra de los padres que al mismo tiempo es cocina, tampoco tienen apoyo de programa social en el marco de esta situación de pobreza y queremos articular para incluirles”, indicó.