Tatiana Pucheta (27) aprendió a manejar la cierra circular, el martillo, la lijadora y otras maquinarias hace cinco años, de la mano de su marido, Víctor Benítez. Juntos levantaron una carpintería.
Sin embargo, todo se derrumbó hace tres meses, cuando Tatiana quedó viuda, con dos hijos de 3 y 12 años y uno más en camino. No le quedó de otra que seguir trabajando sola, en la profesión que su marido le enseñó.
El 26 de octubre su vida cambió para siempre. Dos días antes de morir, Víctor empezó a sentir un dolor de cabeza muy fuerte. Fueron al hospital de Presidente Franco y ella pidió que le realicen una tomografía. No le hicieron caso. Según le dijeron, era “migraña por estrés”, e incluso le insinuaron que el problema era el embarazo de Tatiana.
Al día siguiente, Víctor se desmayó. Lo llevaron de urgencia a un sanatorio privado, pero ya era tarde. Horas después le diagnosticaron muerte cerebral. No era migraña sino hipertensión intracraneal que le provocó una hidrocefalia.
El velatorio y el novenario se realizaron en la misma carpintería donde trabajaban juntos, ubicado en Presidente Franco, ya al límite con Ciudad del Este. Al terminar esos días, Tatiana quedó con mucha ansiedad. Para no quebrarse, decidió hacer lo único que sabía, que es trabajar a pesar de tener 36 semanas de embarazo.
Desde entonces, se convirtió en carpintera a tiempo completo. Ella misma corta, lija, arma, pinta y entrega los muebles.
Actualmente se dedica solo a fabricar muebles de cocina sobre medida, con colocación incluida en la zona de Alto Paraná. Para otros departamentos, realiza modelos estándar y los envía por encomienda. Para pedidos o ayuda contactar con ella al (0975) 462-472.
Deuda
Como si el dolor no fuera suficiente, también heredó una pesada deuda del sanatorio de G. 18.400.000 que va pagando con hamburgueseada y rifas. Este 22 de enero se sortea una moto.
@monserratpucheta #mihistoria #mivida #mujwresempoderadas ♬ sonido original - Tatiana