N. (23), que estaba desaparecida desde enero, fue encontrada ayer a la mañana caminando al costado de una ruta entre Paso Barreto y Loreto, Concepción.
Unos policías que patrullaban la zona la vieron y, al verificar sus datos, confirmaron que se trataba de la joven buscada tras salir de su casa en Curuguaty hace dos meses.
Según las investigaciones, ella habría sido vendida por su prima, Sara Pedrozo Barreto (34), por apenas G. 200.000 para que tuviera relaciones sexuales con Manuel Ramírez, quien ya fue detenido por las autoridades.
Cuando encontraron a N, ella mencionó que se fue por voluntad propia de su casa porque supuestamente su mamá la maltrataba.
“Al momento de ser localizada, estaba viviendo con su ‘pareja’, un hombre a quien había conocido hace solo cinco días por medio de redes sociales”, informó a EXTRA la fiscal Vivian Coronel.
Aunque la joven no supo explicar dónde estuvo durante todo este tiempo, la Fiscalía sospecha que estuvo bajo el control de su prima, quien la habría estado “vendiendo” durante todos estos meses.
“Es muy vulnerable”
“Ella es muy vulnerable. Es una mujer con la mente de una niña. A pesar de lo que ella diga, tenemos que seguir investigando”, señaló la fiscal.
A la fiscalía le parece imposible que ella haya llegado solita hasta Concepción por sus propios medios.
“Dijo que empeñó una cadena por dos billetes de G. 20.000 y que así pagó su viaje, pero no tiene noción de nada”, detalló Coronel.
Esto refuerza la teoría de que fue víctima de una red de trata liderada por su prima, quien hoy ya duerme en la cárcel de Emboscada.
Aunque Sara negó todo el escándalo, el propio “comprador” confirmó a la policía que la prima sí llevó a N. junto a él.
“Él dijo que le llevaron a su casa, pero que no pasó nada porque vio que la joven usaba pañales y le dio pena”, remató la fiscal.
N. sigue viviendo en la casa de su actual novio. Tanto la prima como el tipo que pagó por ella están con prisión preventiva hasta que se sepa qué pasó realmente.