Mientras muchos llegan a la escuela en colectivo, moto o auto, Silvina Rojas Ovelar tiene que atravesar el río en canoa para llegar hasta sus alumnos de la Escuela Básica Banco’i Paraguaymi, ubicada en la comunidad de Arroyos y Esteros (Cordillera) donde viven unas 60 personas.
La docente de 34 años sale de su casa a las 9:00 va por el río Manduvirã hasta llegar al río Yparaguaymi que desemboca al río Paraguay. A las 17:00 termina las clases y sube nuevamente a su canoa y si la corriente ayuda, llega a su casa cerca de las 20:00, donde sus hijos 4 y 16 años, le esperan.
Silvina enseña Matemática, Castellano, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y Guaraní a cinco alumnos del séptimo grado y, según contó al medio La Tribuna, aceptó el desafío porque encontró en el lugar a chicos con muchas ganas de aprender. La comunidad no tiene luz eléctrica convencional ni agua potable y, durante un tiempo, incluso tuvo que dar clases bajo un árbol por falta de aula.
A veces incluso debe quedarse a dormir en la comunidad. También mencionó el caso de su colega, el profesor Cirilo mazacote, quien vive más lejos y se queda en su sala de clases a dormir todos los días y solo fin de semana va a su casa.
Pese a todo, la docente dice que no piensa abandonar a sus alumnos. “Si Dios me permite, me voy a jubilar en esa institución”, contó. La comunidad recientemente recibió la visita de autoridades, que preparan un plan de evacuación ante posibles inundaciones.