Corriendo y desesperado, un hombre llegó hasta el cuartel de bomberos de San Roque González, en Paraguarí. Tenía una enorme herida en la cabeza y minutos antes le habían macheteado durante una fiesta bailable en el tinglado municipal, a metros de la comisaría.
Detrás de él venían varias personas, en medio de gritos y mucha tensión. Todo ocurrió alrededor de las 04:20 de la madrugada del domingo.
El herido fue identificado como Carlos Ramón Valdez González, de 28 años, vecino del barrio Virgen del Rosario. Tenía un profundo corte en la cabeza y también en parte de la oreja izquierda. Los bomberos lo encontraron tendido en el suelo, apretando la herida con su remera.
Al principio no quiso recibir ayuda, pero luego accedió. Fue llevado al centro de salud local y después trasladado al Hospital Regional de Paraguarí, donde recibió el alta porque la lesión no era grave.
El supuesto autor es su vecino y también primo, Dionisio Daniel González Sánchez, de 25 años. Tras el ataque, huyó y se refugió en la comisaría, ya que varias personas lo estaban persiguiendo.
Dos testigos, de 19 y 27 años, lo siguieron hasta la sede policial y avisaron a los agentes.
Mientras tanto, la tensión subía en dos puntos. Por un lado, en el cuartel de bomberos, donde estaba el herido, un grupo de personas llegó a golpear el portón y exigir atención, en medio de los nervios por la situación.
Por otro lado, frente a la comisaría, se juntó otra gente que perseguía al supuesto agresor y presionaba para que se lo entreguen, con intención de lincharlo.
Según explicó el corresponsal Reinaldo Gayoso, todo se habría iniciado en una ronda de tragos que terminó en pelea. La discusión, aparentemente, fue por celos.
De acuerdo a los datos, una joven se había separado del supuesto agresor, quien creyó que ella estaba saliendo con su primo Carlos, lo que habría desatado la reacción violenta.
Incluso, la víctima contó que su primo habría intentado degollarlo, pero logró agacharse en el momento del ataque. “Traición ete”, dijo Carlos al relatar lo ocurrido.
Finalmente, la Policía logró controlar la situación en la comisaría y detener al sospechoso.
El propio aprehendido entregó el machetillo, de unos 41 centímetros y con mango de metal, al personal de bomberos.
El caso quedó en manos del Ministerio Público de Carapeguá que caratuló el hecho como homicidio doloso en grado de tentativa.