El ministro de Defensa Animal, Héctor Rubín, cuestionó duramente la decisión del Senado de declarar de interés cultural al torín, una tradición muy arraigada en varias comunidades del Paraguay. Advirtió que el uso de animales en espectáculos debe estar regulado para evitar situaciones de maltrato, miedo y sufrimiento.
“No estoy de acuerdo, no me parece correcto”, lanzó Rubín al referirse a la decisión de los senadores, a la que calificó como “un retroceso” y una “desilusión tremenda” para quienes defienden el bienestar animal.
El ministro sostuvo que el debate no debe centrarse únicamente en si el toro recibe o no una lesión física. Según explicó, la legislación vigente reconoce a los animales como seres sintientes, por lo que también deben tenerse en cuenta factores como el estrés, el miedo, el nerviosismo y la desesperación.
“El animalito empieza a sentir maltrato o estrés”, expresó en 1000AM al señalar que la determinación sobre cuándo un animal está sufriendo debería quedar en manos de un equipo de médicos veterinarios.
Rubín recordó que el año pasado su institución ya había dado su parecer ante la Comisión de Diputados sobre el tema. En aquella instancia, según explicó, se había avanzado en una propuesta que hablaba de las fiestas patronales en general y excluía específicamente al torín.
Sin embargo, lamentó que la versión aprobada por Diputados haya llegado al Senado y que finalmente los legisladores hayan optado por declarar al torín de interés cultural.
“Hay miedo, estrés y sufrimiento”
El ministro puso como ejemplo algunos episodios registrados recientemente en espectáculos con toros, entre ellos animales que saltaron hacia las gradas y otros que sufrieron graves lesiones.
“Vimos toros saltando a las gradas, toros que han entrado supuestamente para diversión en un ruedo y se han roto una pata con un sufrimiento tremendo”, señaló.
En ese sentido, insistió en que la norma que protege a los animales contempla actividades que puedan generar estrés, fatiga, nerviosismo, padecimiento o sufrimiento, situaciones que, a su criterio, pueden presentarse durante un torín.
Rubín también cuestionó la capacidad de las instituciones para controlar este tipo de eventos en todo el país. Señaló que no basta con la intervención de su ministerio y que también deberían participar municipalidades y el Ministerio Público.
“Es imposible para mi institución controlar cada actividad en todo el país donde se utilizan animales en espectáculos públicos”, sostuvo.
Finalmente, comparó la situación con el uso de animales en circos y con las restricciones que se vienen aplicando en distintos países.
“No me parece correcto, me parece que ha sido un retroceso”, insistió el ministro, quien dejó clara su postura contraria a que el torín sea considerado una actividad cultural mientras, según su criterio, persistan riesgos de maltrato y sufrimiento para los animales.