Aldo Ibarra Cubilla, denominado “seductor de empleadas” por el particular modus operandi que utilizaría para ingresar a viviendas sin recurrir a armas, amenazas ni violencia.
Según el informe de Telefuturo, Ibarra Cubilla llevaría entre 15 y 20 años utilizando esta modalidad. Incluso ya estuvo en la cárcel, pero tras recuperar su libertad habría vuelto a las andanzas y hay más de 50 denuncias en su contra por robo domiciliario.
Uno de sus últimos golpes habría ocurrido en un departamento, donde consiguió convencer a una trabajadora doméstica de dejarlo ingresar con la excusa de retirar unas joyas.
El hombre llegó hasta el edificio y, mediante el intercomunicador, preguntó por la propietaria. Dijo que venía a entregar una joya que supuestamente ella había mandado reparar.
La trabajadora le explicó que no sabía nada del supuesto encargo, pero el hombre insistió y pidió hablar con la dueña. Como ella no atendió una llamada de un número desconocido, pidió entonces el teléfono del marido.
El sujeto llamó al hombre y, según el relato de la víctima, simuló mantener una conversación con él. Luego aseguró que ya había recibido autorización para subir al departamento.
Una vez dentro, fue directamente hasta la habitación. Allí pidió que le mostraran el joyero y abrió el ropero. Después puso la mira en otro mueble, perteneciente al marido de la propietaria.
Al encontrarlo cerrado, preguntó por qué no podía abrirlo. Incluso habría probado con una llave, pero al no conseguirlo, pidió un destornillador.
La trabajadora se lo entregó sin sospechar lo que estaba por hacer. Con la herramienta, el hombre habría forzado y roto el ropero hasta encontrar un bolsón que contenía G. 100 millones.
El delincuente tomó el dinero y, antes de retirarse, incluso le habría indicado a la trabajadora que cerrara bien la puerta.
La familia se enteró del robo cuando la hija de la propietaria llamó a su padre y le avisó que se habían llevado su bolsón. Posteriormente, la familia volvió a recibir llamadas del mismo número durante la madrugada.
Sospechas sobre la trabajadora
La víctima manifestó que no puede afirmar que la niñera haya participado del robo, pero reconoció que existen circunstancias que le generan sospechas.
La trabajadora llevaba unos cinco meses en la casa y, según el relato, el hombre permaneció cerca de media hora dentro del departamento, recorriendo distintos sectores.
“Ya no confiamos en nadie”, habría señalado la víctima, quien espera que los investigadores puedan determinar si hubo otras personas involucradas y cómo el delincuente sabía de la existencia del dinero.
La mujer tampoco volvió a presentarse a trabajar después del hecho, según el informe.
Las cámaras de seguridad registraron al sospechoso y permitirían observar claramente su rostro. Uno de sus rasgos particulares sería un lunar en el lado derecho de la cara.
Por ahora, no hay personas detenidas. La Policía y el Ministerio Público deberán determinar si la trabajadora tuvo alguna participación y, principalmente, si Ibarra Cubilla actuó solo o contó con información proporcionada desde el interior de la vivienda.
📌 Suman más de 50 denuncias por hurto contra el "seductor de empleadas"
— Telefuturo (@Telefuturo) September 4, 2026
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