Un hombre asesinó de varios machetazos a su hermano menor, quien se encontraba de visita en la casa familiar.
Luego se sentó a esperar la llegada de los agentes de la Comisaría 1.ª de la ciudad de Caacupé, departamento de Cordillera.
El subcomisario Herminio Gamarra llegó cerca de las 15:00 del sábado a la casa en la compañía Aquino Cañada.
Encontró el cuerpo de Javier Coronel Castro (41) tirado bajo un árbol de mango. El supuesto asesino, César Ramón Coronel Castro (45), estaba encerrado en su casa.
El agente dijo a C9N que el hombre se entregó tranquilamente, como si nada hubiera pasado. Añadió que atacó a su hermano con un machete que fue encontrado en la pieza.
El agente afirmó que se ensañó con su pariente, por las lesiones que dejó en la cara. “Uno de sus sobrinos llamó al 911 y dijo que su tío le pidió que avise a la policía ‘que ya mató a su hermano’”, mencionó. Los parientes del presunto asesino dijeron que él sufría de esquizofrenia y que ya había tenido problemas con su hermano menor tiempo atrás.
No le gustaba
El subcomisario Gamarra contó que el presunto fratricida no dijo nada sobre el móvil del ataque. Sus parientes afirmaron que los hermanos tuvieron peleas porque el hoy finado solía escuchar música muy fuerte.
Eso no le gustaba a César Ramón, le ponía nervioso. Añadió que cerca del cuerpo estaba un equipo de sonido.
Dejó de tomar sus remedios, dicen
El presunto asesino ya habría estado internado en el Hospital Psiquiátrico de la capital del país, según dijeron sus familiares a los agentes de la Comisaría de Caacupé. Luego de recuperarse, fue dado de alta hace un tiempo y volvió a la casa donde habría matado a su hermano. El señor debía consumir medicamentos para su estado y se presume que, luego de un tiempo, dejó de hacerlo. El alto volumen de la música le afectaba seriamente.