En la Comisaría 32ª de Santa Lucía ya tienen bien fichado a Roger Concepción Toledo, de 45 años, un viejo conocido de los patrulleros y del sistema policial, con un historial larguísimo.
El hombre volvió a ser aprehendido este miércoles cerca de las 11:00, durante un control aleatorio de personas y vehículos denominado “Fortalecimiento”, que se realizaba sobre la calle Capitán de Mattei, en el barrio San Blas de Villarrica, departamento de Guairá.
Los uniformados lo vieron “paseándose” por la zona, le pidieron sus datos y lo cargaron en el sistema, donde saltó lo de siempre, que tenía arresto domiciliario vigente por una causa de hurto, ordenado por el Juzgado Penal N.º 5 de Villarrica.
Además de la medida sustitutiva, también pesaban sobre él la prohibición de salir del país, restricción horaria, prohibición de acercarse a la víctima y hasta la prohibición de consumir alcohol.
Con ese panorama ya no hubo mucho que discutir, quedó aprehendido en el acto y fue llevado a la comisaría. Después pasó por el Hospital Regional de Villarrica para el diagnóstico médico y finalmente fue derivado a la Comisaría 5ª de Ybaroty, donde quedó a disposición del Juzgado.
En cuanto a sus antecedentes, el sistema no le deja bien parado, hurto agravado en 2007 y 2008 (repetido), tentativa de hurto agravado en 2022, hurto y otros hechos en 2024, tentativa de hurto en 2025 y otro hurto en 2026, una seguidilla que lo mantiene bajo constante observación judicial.
Y no es la primera vez que pasa algo así, en abril de este año ya había sido detenido caminando por la vía pública, pese a estar también bajo medidas alternativas a la prisión, lo que vuelve a poner sobre la mesa el incumplimiento reiterado de su arresto domiciliario.