26 may. 2026

Quinceañera sueña ser poli como su papá que perdió la vida luchando contra el EPP

La historia de vida de una chica solidaria de Horqueta: Nació prematura y los del EPP le quitaron a su papi cuando tenía solo 4 meses; ahora ella hace actividades solidarias y sueña con vestir el uniforme de la Policía.

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La cumpleañera más querida. En su casa ya no pueden dormir de la emoción porque el quinceaños ya llega todo. La joven contó que su sueño es tener a la Banda Tava’i en su fiesta.

Gentileza.

La vida de Divina Marian Ayelén Casco Rodríguez es de esas historias que te tocan el alma y te demuestran que, cuando se nace con un corazón gigante, no hay adversidad que pueda apagar la sonrisa.

Este sábado, la jovencita cumplirá sus 15 años en Horqueta (Concepción) y, lejos de pedir lujos, su mayor deseo es seguir honrando la memoria de su papá y continuar ayudando a su comunidad.

Ayelén es una verdadera guerrera desde el día uno. Nació con 8 meses y con menos de dos kilos en el Hospital de Itauguá, donde su mamá, Romina Rodríguez, tuvo que ir de urgencia porque cuando eso no había incubadoras en la zona. La pequeña luchó casi dos meses internada para vivir.

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Un golpe terrible

Lo peor llegó en septiembre de 2011, cuando tenía solo 4 meses. Su papá, el suboficial Vicente Casco, fue cobardemente asesinado por miembros del grupo criminal “Ejército del Pueblo Paraguayo” (EPP) durante un asalto a la Subcomisaría 10ª de Capitán Giménez.

El uniformado murió defendiendo su puesto y pidiendo refuerzos hasta el último aliento.

Desde ahí, doña Romina se puso la familia al hombro. “Fue difícil. Yo no tenía un trabajo seguro y ella, como era prematura, tenía que llevarle a Itauguá cada semana para su control”, contó.

Solidaria de alma

Ayelén cursa el 9º grado en el Colegio Nacional de la ciudad, donde no solo tiene excelentes notas, sino que también es la chirolera principal.

En sus vacaciones, la adolescente junta mochilas usadas, lava, arregla y dona a los mitã’i necesitados, como lo hizo para la escuela San Sebastián.

Además, con sus propias manos y los ingresos de sus emprendimientos (vende moños, pulseritas, bombillas decoradas y velas artesanales), compra y dona piletas bautismales para los oratorios de Horqueta.

Recientemente, la jovencita se recibió de maquilladora profesional luego y ahora estudia extensión de pestañas para ganarse su propio dinero de forma honrada.

Su gran sueño

Vestir el uniforme de papá

Aunque no recuerda a su papá porque era muy chiquita cuando falleció, Ayelén le visita en Capitán Giménez y hasta prometió honrar su nombre convirtiéndose también en oficial de la Policía y defender el uniforme bajo el lema: “¡Vencer o morir!”.

“Ya lloramos mucho porque ella dice que, si su padre viviera, le iba a hacer un cumpleaños de ensueño. Yo le voy a hacer de acuerdo a mis posibilidades, pero muy lindo. Haremos una fiesta popular donde invitaremos a toda la gente que quiera compartir”, comentó la mami.