Un susto de aquellos se llevaron los dueños de un gatito de apenas un mes de vida, que desapareció de la nada y terminó metido en el lugar menos pensado: ¡en el caño del desagüe de la casa! Para salvarle la vida, los bomberos voluntarios de Ciudad del Este tuvieron que romper el piso con un hacha.
Todo empezó cuando la familia pilló que el chiquitito de la casa no aparecía por ninguna parte. Buscaron por todos lados, hasta que empezaron a escuchar unos maullidos desesperados que venían de abajo mismo del suelo. El animalito, en un descuido, se metió al caño del desagüe y se quedó totalmente trancado.
Al toque llamaron a los bomberos para el auxilio. La sitú estaba difícil porque no sabían dónde meter mano.
“La dueña se acordó más o menos donde estaban los caños y nos guió para encontrarle al gatito”, relató una de las voluntarias a EXTRA.
Con el permiso de los dueños, los voluntarios agarraron un hacha y empezaron a darle con todo al suelo para hacer un agujero y romper el caño con cuidado.
Media hora después
El gatito no dejaba de llorar del susto. Una bombera voluntaria metió la mano en el caño y lo agarró con mucho cuidado para no lastimarlo e intentaba estirarlo para sacarlo del agujero.
Por suerte, tras 30 minutos de puro laburo y paciencia, lograron sacar al animalito sano y salvo. El gatito salió superasustado, temblando y todo sucio por la mugre del caño.