La Iglesia católica de Paraguay anunció la llegada de la reliquia de San Francisco de Asís, el fundador de la Orden Franciscana que fue clave en la evangelización de indígenas guaraníes y la fundación de varias ciudades.
La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) indicó que la reliquia es del tipo “ex cineribus corporis”, que viene a ser un resto físico derivado de la cremación o descomposición de un santo, y que, por lo general, son elementos reducidos a cenizas.
‘‘Pedimos las sandalias con las que Francisco caminó. Nos enviaron algo de Francisco mismo’’, expresó Monseñor Javier Pistilli, obispo de Encarnación.
La reliquia fue concedida por la Orden de los Frailes Menores Conventuales, con sede en Roma. Y arribará a Asunción el domingo de Pascuas, 5 de abril, donde será preparada en un relicario, y al día siguiente, lunes 6, será recibida con una misa solemne en la Catedral Metropolitana a las 19:00, seguida de una procesión hasta la parroquia San Francisco de Asís.
El relicario permanecerá en ese templo hasta el 8 de abril, cuando será trasladado a su sede definitiva en la Catedral de Caazapá, ciudad fundada en 1607 por el franciscano Fray Luis de Bolaños, figura clave en la evangelización guaraní y cuya causa de beatificación sigue en curso.
Desde allí, la reliquia iniciará un recorrido por todas las diócesis del país durante 2026, como parte de un programa que incluirá peregrinaciones jubilares, actividades formativas y celebraciones litúrgicas en torno a la espiritualidad franciscana.
La llegada de la reliquia hace parte del proyecto ‘La Sandalia de Francisco-Siguiendo sus Huellas’, con el que la CEP busca conmemorar los ocho siglos “del tránsito” del fundador de los franciscanos por la Tierra.
Su historia
De acuerdo con la historia, San Francisco de Asís nació en Italia en 1181 ó 1182 en el seno de una familia rica y disfrutó de una juventud “mundana” o contrapuesta al camino espiritual.
Pero tras vivir una experiencia religiosa en la Iglesia de San Damián renunció a sus comodidades para servir a los más necesitados, lo que lo llevó a fundar la Orden de los Frailes Menores o Franciscanos, conocidos por su prédica de la Palabra y votos de pobreza.
San Francisco de Asís murió en 1226 a los 44 años en medio de la pobreza que abrazó y tras enfrentar una larga enfermedad que le llenó de llagas el cuerpo, y que la Iglesia identificó como estigmas de la pasión de Cristo.
Tras fallecer con alta estima en el seno de la Iglesia y fama de santidad, el papa Gregorio IX lo canonizó rápidamente en 1228.