19 jun. 2026

Mathías sobrevivió al frío extremo y le encontraron comiendo mandarina

Estaba descalzo, con el pantaloncito mojado y risueño. Se perdió en la espesura del monte, en Pedro Juan. Comió mandarinas.

Mathias

El pequeño Mathías, mientras estaba en upa con su papá Fernando Vidal, hizo el gesto de “al pelo”.

Marciano Candia

“Le encontraron a mi hijo, está sano y salvo. ¡Gracias, Señor! Gracias, Señor Jesús, amén”, fueron las palabras de Fernando Vidal Dacunha (40) al enterarse de que su hijo, Mathías Fernando, de 2 años, había desaparecido desde las 8 de la mañana del miércoles.

El pequeño fue encontrado cerca de las 17 horas de ayer en un maizal, a unos 10 km de la casa de sus abuelos maternos, con quienes vive.

Mathías reside en la colonia Kokue Pyahu, a unos 25 kilómetros de la ciudad de Pedro Juan Caballero, en el departamento de Amambay.

Sanito

A primera vista, el nene se encontraba bien e incluso hizo un gesto de “al pelo” mientras era llevado en upa.

No tenía calzado y las botamangas del pantalón estaban mojadas. Su camperita blanca estaba casi sin ensuciarse y no tenía lesiones visibles.

La búsqueda del menor fue realizada por policías, bomberos y civiles, y alcanzó su momento de mayor tensión durante la siesta de ayer, cuando los rescatistas encontraron rastros, una pantufla de goma y huellas de un perro.

La ubicación exacta estaba pasando la entrada del antiguo Balneario Baixinho, lugar donde el pequeño habría entrado siguiendo al animal con el que jugaba.

En la zona hay varios arroyos profundos. Incluso llegaron a pedir helicópteros.

Los rescatistas temían que cayera nuevamente la noche sin haber ubicado al niño, situación que por fortuna no se produjo. Tras su localización, el pequeño fue trasladado al Hospital Regional de Pedro Juan Caballero para una evaluación médica.

¿Un milagro?

Para muchos, encontrar a Mathías tan sano fue un milagro. Otros incluso quieren creer en seres mitológicos. También hay quienes opinan que se debe investigar mejor, porque la criatura caminó demasiado lejos solo. El pequeño ya se había escapado de su casa en dos ocasiones anteriores, pero en ambas se quedó muy cerca. Se investigará el entorno.

Comió mandarinas

Los rescatistas explicaron cómo el pequeño pudo aguantar la fría noche del miércoles y la helada madrugada del día anterior. Estuvo solo en medio de un maizal, en la oscuridad, rodeado de insectos e incluso de animales salvajes que habitan los montes cercanos.

“Él se alimentaba por su cuenta; comió frutos silvestres como acerolas y mandarinas que encontró en los alrededores. La sensación térmica de ayer en esa zona fue de unos 5 °C y a eso sobrevivió”, informó el corresponsal Marciano Candia.

Papá de Mathi.mp4