Siempre se lo veía en el barrio San Pablo de Asunción, con su guitarra y su poncho. Quemil Yambay llegaba con su grupo a cantar en casa de un primo y, desde ahí, los vecinos se acercaban para escucharlo. Su voz llenaba el lugar y muchos se quedaban atentos a esa forma tan suya de cantar e imitar sonidos de animales, algo que lo volvió único y muy querido.
Hoy, ese mismo artista que llevó la música paraguaya a tantos rincones atraviesa un momento delicado. El artista se encuentra internado en el Sanatorio La Costa, y su estado de salud es de pronóstico reservado, según confirmó su familia.
La noticia generó una gran preocupación entre seguidores, músicos y personas que crecieron escuchando sus canciones. En medio de esa situación, comenzaron a circular informaciones falsas en redes sociales, lo que obligó a los hijos del cantante a salir a aclarar lo ocurrido.
A través de la cuenta oficial del músico de 87 años, la familia fue clara y pidió calma. “Por este medio queremos desmentir la información falsa del fallecimiento de Papá”, escribieron en el comunicado difundido.
En el mismo mensaje agregaron: “Quemil Yambay está con pronóstico reservado y sigue luchando por su vida. Agradecemos sus oraciones y pedimos respeto e intimidad para la familia”, expresaron, apelando a la comprensión de la gente en este momento difícil.
Quemil Yambay nació en Cordillera en marzo de 1938 y comenzó su camino en la música desde muy joven. Con los años, su voz y su estilo lo convirtieron en un referente de la cultura guaraní y de la música popular paraguaya, siempre con letras sencillas y cercanas a la gente.
A lo largo de su vida dejó canciones que se volvieron parte del día a día de muchas familias, con historias del pueblo, del amor y de la vida cotidiana, muchas de ellas marcadas por su inconfundible forma de cantar. Areko cuatro kuña, Lidia Mariana, Lorito Oga, Mokõi Guyra´i, entre otros; son los más populares.
Más allá de los reconocimientos y premios que recibió, Quemil Yambay siempre fue valorado por su cercanía y por mantener vivas las raíces del país.