El que casi no cuenta el cuento fue el precandidato a presidente Miguel Prieto (Yo Creo) después del almuerzo familiar del domingo con un asado de pacú preparado por su mamá y que terminó en feroz susto.
El líder político esteño estaba disfrutando el pescado cuando una espina se le quedó trabada en la garganta. A lo paraguayito, le bajó mandioca con pan para ver si “bajaba”, pero se complicó todavía más.
Tras cuatro horas de espera y mucho dolor, Prieto entró al quirófano a la noche para que los doctores le saquen el “clavo”. Apenas se despertó de la anestesia, el exintendente esteño grabó un video con su hermana María José, que se mataba de la risa.
“Cuidense al comer pacú... es muy doloroso. No es honorable, es muy vergonzoso, pero estoy acá en el hospital por culpa de un pacú, imagínense. Ella se ríe, pero es muy doloroso. Apenas estoy respirando”, soltó Prieto, todavía un poco afectado.
Por ahora, el candidato tendrá que “reposar” la voz. Los médicos le dijeron que no hable mucho para sanar su garganta, así que su recorrido por el país quedó parado.