Todo comenzó el 19 de enero. Agustina G. contactó a una amiga suya, Criss A., que se dedica al rubro de arreglos florales, y le pidió un ramo que usaría su cuñada el día de su boda, el 30 del mismo mes.
“Así mismo quiero”, le puso cuando le pasó una muestra por WhatsApp. Criss le respondió que estaría listo el 24 de enero y le solicitó el pago del 50% para empezar.
El trabajo costaría G. 250 mil y Agustina le transfirió el 50% como seña: G. 125 mil.
Llegó la fecha, el pedido no estaba listo, pero como faltaba una semana para el casorio, Agustina aceptó que la entrega se haga el 28 de enero.
Fallaba y fallaba
Tampoco llegó a esta fecha y la clienta molesta le dijo que cancelaría el pedido, pero le convenció de continuar, diciendo que haría la entrega al día siguiente y que le compensaría con dos copas y más detalles al ramo.
Llegó el 29 y no pasaba nada, cansada de esperar, Agustina fue ya cerca de las 20:00 hasta Ypacaraí a retirar el arreglo. Cuando llegó con el ramo, su cuñada lloró al ver lo que tenía que llevar al altar.
Por no pagar
“Le dije que no pensaba pagarle todo”, explicó Agustina y aclaró que nunca recibió la compensación y tampoco le devolvieron la seña.
Una hora después Criss fue hasta la Comisaría 5ta Central y le denunció por estafa por los G. 125 mil restantes.
“Estás paranoica, así que voy a dejar mi denuncia. A mí no me vas a tomar el pelo”, fue uno de los mensajes de Criss.
Ramo tuneado
Agustina contó a EXTRA que no tuvieron de otra que usar el ramo vai, pero le adornaron para que luzca lo más decente posible para el día soñado de su cuñada.