La carne, las verduras, el huevo, el queso y hasta el carbón para el asado están por las nubes. La gente en la calle no da más.
Y la “seca” se sentirá aún más tras la suba de G. 750 en todos los combustibles de Petropar que arrancó desde el viernes y pegó fuerte y sin aviso.
Muchos ya sienten en el bolsillo el “naftazo” y hasta cambiaron de medio de transporte para remediar la situación, mientras que los comerciantes hasta cambian de rubro.
Antonio Varela contó que hoy sacó de nuevo su tarjeta Jaha para ir al trabajo. En su casa katu el asado ya es cosa del pasado. “No comemos asado hace como tres meses; ahora es guiso al disco, chorizo y bondiola (cerdito)”, he’i.
Lo más barato
Majo Torres, quien se dedica a la venta callejera, dijo que es una de las más afectadas. “Tengo que cargar dos veces el tanque porque no me rinde”, lamentó. La suba de la carne le pega duro: “Se consume mucho en casa y ahora vamos a tener que regular. La mejor opción es el pollo que nos sale más barato”.
La gente de Parrillada Valencia si que comentó que las subas están “golpeando” a los asaderos, no solo con el aumento del precio de la carne que desde antes de fin de año que no baja, sino también de la verdura, huevo, queso y carbón.
Pizza es la opción
Fabio Pereira, dueño de “Pereira Asados”, contó cómo cambió el negocio de un día para otro: “Antes de estas fechas ya tenía 10 eventos por día del trabajador. Hoy apenas tres. Los muchachos piden: costillar, vacío, tapa cuadril, colita… no hay caso, están inalcanzables”, dijo por el costo.
Además agregó que se ven “obligados” a subir sus precios y por eso hay menos contratos de catering. “Parece que este año vamos a tener que meter pizzas parrilleras para salvar la situación”, remató.
Gerardo, un exvendedor de asados, se sinceró sobre el tema: “Estamos cansados de este gobierno de porquería. Trabajo el doble, no queda de otra. Solo para comer ya se trabaja ahora. Tuve que cerrar mi negocio por las subas y me dediqué a otro rubro”.
Los frigoríficos ya venían subiendo la carne desde principios de abril: algunos cortes subieron entre G. 1.000 y G. 3.500 por kilo.
La carnaza de primera, por ejemplo, saltó de G. 55.000 a G. 58.500, mientras que la costilla de primera se vende en los súper a G. 44.000 el kg, el vacío katu está ya por los G. 57.000 el kg, la tapa cuadril a G. 82.000.
Con el combustible cada vez más caro, el transporte de todo se encarece y la canasta familiar sigue sufriendo.
Todo sube, nada baja
Petropar aplicó ayer el aumento de G. 750 de una sola vez en sus combustibles.
Los emblemas privados hace unos días hicieron alzas de hasta G. 650.
En lo que va del año ya acumulan subas de casi G. 4.000 en diésel y más de G. 2.500 en naftas.
Una buena
El pasaje de transporte público no subirá en los próximos tres meses.
“Es decisión política, no empresarial. El Gobierno puede decir ‘no, señores, el pasajero sigue pagando lo mismo y nosotros regulamos eso con el subsidio’”, dijo César Ruiz Díaz, titular de Cetrapam.