La Cámara de Diputados le dio una feroz vuelta al proyecto de ley con el que los senadores querían declarar al torín como “patrimonio tradicional y cultural” y crear el “Día Nacional del Torero”.
Había sido, los dipus, después de escuchar el dictamen de la Comisión de Bienestar Animal, cambiaron todito el documento y ahora, lo que se declara como patrimonio son las fiestas patronales de cada municipio.
La propuesta original nació en el Senado de la mano del legislador Líder Amarilla (PLRA), quien le puso su firma a la iniciativa tras reunirse con la Asociación de Toreros, Humoristas y Afines del Paraguay.
El senador quería reconocer el oficio de los muchachos del ruedo e instaurar formalmente el 5 de noviembre como el “Día del Torero”. El texto entró con el respaldo de la Comisión de Educación y Cultura del Senado, a cargo de la senadora Hermelinda Alvarenga, sumando firmas de otros senadores para lograr su media sanción.
Pero toda esa gestión se fue al mazo después que el dipu Miguel Del Puerto mostró los cambios que hicieron: el Artículo 2 del polémico proyecto de ley se borró luego y ahora ya ni se puede leer la palabra “torín” en el documento.
Interés de por medio
Al que se le notaba la felicidad a flor de piel fue a Héctor Rubin, director de Defensa Animal, quien habló sobre lo conseguido con EXTRA.
“Estoy demasiado contento, se tuvo que trabajar muchísimo y hablar uno por uno porque hay demasiados intereses de por medio. Se llegó a esta decisión, pero ahora hay que trabajar para que el Senado apruebe y se ratifique en lo que dijeron los diputados. Hay ciertas costumbres y tradiciones que hay que cambiar, así de sencillo es”, dijo.
Háke las jineteadas
Rubin he’i que esto es solo el comienzo de un cambio. “Todo irá cambiando, cosas como la jineteada también y la forma en que se hacen ciertas domas no son correctas y se practican cosas que ya no son toleradas”, remató.
Muchos aplaudieron el cambio radical del proyecto y señalaron que “por fin estamos avanzando”. Pero, también mucha gente defendió al torín como una actividad que lleva dinero a la comunidad y donde no se hace daño a nadie y da de comer a la gente. “No se le mata al toro, es solo un juego humorístico sin hacer ningún daño”, opinó Carlos Sanguina en Facebook.