17 may. 2026

Futuros médicos no dejan dormir a vecinos

Algunos van a casa de parientes para poder descansar.

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La casa ruidosa. Raquel tiene varios videos que grabó para tener como evidencia del alto volumen de la música que ponen de día y de noche.

Teresa Garcete

El ¡pum, pum, pum! de la música retumba en la cabeza y en el pecho de los pobladores del barrio San Blas de Mariano Roque Alonso, que ya no saben a qué santo rezarle para conseguir un poco de silencio y poder dormir.

Los principales acusados de armar el guyryry día y noche son estudiantes brasileños que siguen la carrera de Medicina. Según los afectados, estos confunden el barrio residencial con una discoteca bailable las 24 horas del día.

Raquel Villasanti, una de las vecinas más afectadas, ya que vive pegada a la casa de los universitarios, relató a EXTRA el calvario que le toca vivir desde que se mudó a la zona hace seis meses.

“Yo trabajo en el área de la salud, hago doble turno y necesito descansar, pero con estos estudiantes no se puede. A cualquier hora le meten música electrónica, funky y ese ‘pum, pum’ que te va directo a la cabeza”, contó indignada.

Intentaron hablar con los estudiantes, dijo, pero ellos hacen como que no les escuchan y siguen con su música. La farra a veces inicia a la mañana y continúa hasta la tarde-noche, y otras veces desde la noche hasta horas de la madrugada.

Dejan sus hogares

“Para descansar, nosotros tuvimos que ir a dormir en la casa de otro pariente, tuvimos que dejar nuestra casa para poder tener paz”, lamentó la vecina.

Ya recurrieron a la policía, a veces les hacen caso y van al lugar, pero no hacen nada, no les dicen nada, según señalaron los vecinos. Piden saber los nombres de los inquilinos, para así denunciarlos formalmente.

“Mi hijo de 12 años ya me dice: ‘mamá, me voy a volver loco’. Esto supera todos los límites, te afecta física, emocional y psicológicamente”, añadió.

Video

Raquel grabó desde su casa para evidenciar que usan la vivienda como discoteca.

“Ya no sabemos a quién recurrir, nadie nos hace caso. Yo no sé qué hora estos estudiantes estudian, todo el día están así. Sí un paraguayo va a Brasil y hace así, enseguida te van a romper el equipo, pero acá, nuestras autoridades no hacen nada”, lamentó.