Cada vez que llueve, la casa de Jeremías se inunda. Y como pasa casi siempre en su barrio, el pequeño decidió hacer algo que conmovió a todos: escribir una carta al gobernador de Central, Ricardo Estigarribia, para pedir que por fin arreglen la calle donde vive con su familia.
Con sus siete años, Jeremías de Jesús ya sabe lo que significa vivir entre barro, agua acumulada y caminos destrozados. Él y sus seres queridos sufren cada temporal en el barrio Santa Rita de Capiatá, en la zona de las calles Lapacho y Mbocayaty, donde vecinos aseguran que hace años esperan una solución.
La emotiva carta fue mostrada en el programa Vive la Vida, de Telefuturo, donde se escuchó el pedido sincero del niño.
“Señor gobernador Ricardo, mi nombre es Jeremías de Jesús, tengo siete años y vivo en el barrio Santa Rita. Quiero contarle que la calle de nuestro barrio está muy fea. Cuando llueve se llena de agua y barro, se inunda toda nuestra casa y no podemos ir tranquilos a la escuela. Nos perjudica mucho y me da mucha tristeza”, expresó.
En otra parte del mensaje, Jeremías pidió que la calle pueda ser reparada para que quede “linda y sin pocitos feos”, cerrando con un agradecimiento que emocionó a muchos.
Junto a la carta, también hizo un dibujo. Según comentaron en el programa, el pequeño se dibujó junto al gobernador, como imaginando el día en que su pedido llegue a destino y pueda conocerlo, o también acompañado de otro amiguito del barrio.
“No nos escuchaban”
Extra habló con Roque Maidana, vecino de la zona, quien explicó que la carta surgió como una forma de protesta ante la falta de respuestas de las autoridades.
“Llegamos a eso porque no nos escuchaban”, contó.
El hombre relató que los pobladores ya hicieron reclamos en varias oportunidades y que incluso acudieron a distintas instituciones, pero hasta ahora siguen esperando una solución concreta.
“Ya vamos con ocho años de reclamo. Andamos detrás de ellos y nada”, lamentó.
También comentó que muchas veces aparecen autoridades cuando se acercan elecciones, observan la zona y prometen arreglos, pero después ya no vuelven más.
Una familia humilde y cansada de sufrir
Roque señaló que Jeremías pertenece a una familia humilde que vive día a día con esta complicada realidad. Cada lluvia representa una preocupación enorme, porque el agua entra a la vivienda y afecta sus cosas.
“Le pasaron muchas cosas. Se quedaban con agua por los pies, en la sala”, recordó.
Fue en medio de esa impotencia que el pequeño le dijo a su papá que quería escribir una carta al intendente o al gobernador para pedir ayuda. Tomó lápiz y papel, y de su puño y letra dejó plasmado lo que siente.
La esperanza sigue viva
Después de que el caso se conociera públicamente, vecinos mostraron imágenes y videos del mal estado de las calles para que todos vieran la situación que padecen.
Ahora, en el barrio Santa Rita esperan que la voz de Jeremías llegue a las autoridades y que esta vez no quede solo en promesas.