Cuando recibió una llamada desde el colegio Ramón Indalecio Cardozo, pidió permiso en su trabajo y se dirigió rápidamente a la institución.
Allí, le informaron que su hijo se había peleado con otros chicos y, sin pestañear, le pegó por la cara a su retoño.
“La señora le reclamó a su hijo de 13 años que se sacrifica mucho por él y que él responde peleándose con un compañero, y le dio una bofetada frente a la directora”, relató a EXTRA el comisario Juan Ortiz, de la Comisaría 1ª de Pedro Juan Caballero (Amambay).
Comentó que los chicos estaban en el recreo bromeando y luego empezó el moquete, pero fueron separados por otros alumnos y profesores.
Los padres de ambos estudiantes fueron llamados al colegio.
“Uno de los chicos es hijo de una mamá soltera y, al parecer, debió pedir permiso en su trabajo por el llamado de los profesores”, mencionó el comisario Ortiz.
A poco de llegar, habló con la directora y esta le contó lo que había pasado. “La señora reaccionó con la agresión y por eso fuimos llamados, aseguró el agente”.
Se informó a la fiscal Katia Uemura, la Codeni, y a la Defensoría de la Niñez.
Hasta la jueza
Al colegio también llegó la Jueza del Menor Paloma Villanueva, a ver lo que había pasado. Determinó que uno de los menores fuera retirado por su tía, mientras que el estudiante que ligó la bofetada fue entregado a su abuela.
El menor concurrió al Ministerio de la Niñez, donde estuvo con una psicóloga, comentó el comisario.
Con respecto a la mamá que agredió a su hijo, mencionó que no hay una determinación tomada por la Fiscalía u otra institución hasta el momento.
Arma y balas
En el 7 grado de un colegio ubicado entre las calles Rubio Ñu y Boquerón, del barrio San Blas, Pedro Juan Caballero, el viernes encontraron una réplica de una pistola 9 mm y varios proyectiles: uno calibre 7.62, uno calibre 2.23, uno calibre 44 y uno calibre 38. También hallraron vainillas servidas y percutidas: una calibre 38 y dos calibre 9 mm.
Agentes de la comisaría 2 indicaron que uno de los estudiantes dijo que él llevó el arma y su compañero, las balas.
Los padres de ambos estudiantes fueron convocados en el colegio y retiraron a sus hijos.