En pleno festejo patrio, el presidente y el líder de Honor Colorado se mostraron muy unidos, mientras crecen las versiones sobre tironeos dentro del oficialismo.
Santiago Peña celebró su tercer aniversario al frente del país rodeado de ministros, autoridades y dirigentes colorados, durante el desfile cívico-militar y el homenaje a la Virgen de la Asunción, que tuvieron como imponente telón de fondo la nueva escultura de bronce de la Patrona.
La jornada reunió a prácticamente todo el primer anillo del Gobierno. Los integrantes del gabinete, autoridades locales y el presidente de la ANR, Horacio Cartes, dijeron presente en el acto.
Pero, más allá del desfile y los homenajes, una escena se llevó buena parte de las miradas: el apretón de oso entre Peña y Cartes sobre el escenario principal.
El presidente y su líder político se dieron un abrazo largo y efusivo, justo en medio de los rumores de supuestas diferencias y movimientos internos dentro de la cúpula de Honor Colorado.
El gesto fue leído como una postal de unidad y una señal política hacia adentro del oficialismo, especialmente cuando empiezan a calentarse las conversaciones sobre la futura chapa presidencial de cara a las elecciones generales del 2028.
Además, vuelve a rondar la posibilidad de una eventual enmienda constitucional que permita a Peña buscar una banca en el Senado una vez que termine su mandato.
Fachas de las patronas
Acompañaron a sus maridos en la jornada y pasaron por las críticas de la vestimenta. La primera dama, Leticia Ocampos, con un traje sastre lento a rayas. La esposa del vicepresidente Pedro Alliana, Fabiana Souto, con un inmaculado blanco.
La novia de HC fue la mejor vestida. Y la esposa del diputado Raúl Latorre parecía monje capuchino con su vestido marrón. La ministra de Obras, Claudia Centurión, sí que lució un traje rojo carmesí. Y la esposa del intendente Luis Bello optó por un vestido verde primaveral. No tuvo frío como las otras que se fueron con su look alto invierno.
Cardenal critica desde el púlpito
La Santa Misa Solemne en honor a Nuestra Señora de la Asunción, patrona del Paraguay, de las Fuerzas Armadas y Mariscala del Ejército, tuvo un fuerte tono de reclamo social. Durante la homilía, el mensaje de la Iglesia apuntó a la crisis de la salud pública, especialmente a la falta de medicamentos e insumos que afecta a miles de pacientes.
“El cántico de María nos interpela ante el hambre, la falta de medicamentos, la desigualdad, la corrupción, la violencia y la ausencia de oportunidades”, se señaló desde el púlpito. También se hizo referencia a la problemática territorial y agraria del país.
El mandatario no participó de la misa. Tampoco estuvieron presentes otras autoridades nacionales y municipales, en coincidencia con el desfile cívico-militar.
LOS PURETAZOS
verde’o. Los milicos de caras pintadas siempre llaman la atención en los desfiles militares. Estos de verde olivo son de tropas especiales.
Palmear. El cardenal Adalberto Martínez y otros religiosos “palmearon” ayer con la Virgen de la Asunción. Mucha gente acompañó la procesión.