Los restos de la compatriota Deisy G. M. (30), asesinada a tiros el Viernes Santo en Cusco, Perú, fueron remitidos a Bolivia, por pedido de su familia para darle una cristiana sepultura. Según explicó el embajador paraguayo, Octavio Ferreira.
“Ya llegó (el cuerpo de Daysi) a La Paz, Bolivia. Es la información que nos pasaron. Lo acompañó su esposo y una amiga de ella, de nacionalidad paraguaya”, explicó el embajador en contacto con NPY.
Ferreira, explicó que “Ella había entrado a Perú hace una semana en esta última ocasión, ya había estado en veces anteriores. La información que tenemos es que ella vivía en Bolivia, su esposo es boliviano, y cuando se le ofreció de la gestión consular los servicios de repatriación del cuerpo, nos dijeron que la intención era que ella vuelva a Bolivia”, indicó.
Además, afirmó: “Nosotros ni bien tomamos conocimiento del fallecimiento de nuestra compatriota nos pusimos en contacto con la Policía de Cusco para tener más conocimiento sobre la situación y también buscamos información de sus familiares para poder informar esta triste noticia. Además, nos pusimos en contacto con la Fiscalía para ver las causas del crimen y también que se haga justicia con ella”, expresó el alto funcionario.
Mientras tanto, en Cuzco, donde ocurrió el asesinato de la connacional, continúan las investigaciones.
Hasta ahora hay tres mujeres detenidas por el caso. No obstante, el supuesto autor de los balazos, que sería de nacionalidad venezolana, continúa prófugo.
Trata de personas y extorsión
El crimen generó mayor impacto por el posible vínculo del crimen con redes de explotación sexual. Aunque en un inicio se manejó la versión de que la víctima se encontraba en Cusco por turismo, las investigaciones han generado otras hipótesis.
De acuerdo con las autoridades, el caso ha tomado un giro en las últimas horas. La Policía Nacional del Perú maneja que la disputa dentro de una organización criminal.
“Hay evidencias suficientes de que el trabajo que realizaban era de connotación sexual. El móvil que tenemos frente a esta situación es extorsión a las trabajadoras sexuales que trabajan en la ciudad”, dijo a los medios locales, el jefe de la región policial de Cusco, Gral. Virgilio Velásquez.
Si bien el caso se mantiene en reserva mientras continúan las diligencias, las autoridades no descartan que la víctima haya estado vinculada a esta red, lo que refuerza la línea de investigación sobre un posible ajuste de cuentas o represalia.
Por este caso, hay tres personas detenidas. La primera, la dueña del hospedaje donde ocurrió el hecho; la segunda es la administradora de dicho establecimiento y la tercera, la pareja del taxista que facilitó la huida del sicario.
Los datos que maneja los investigadores peruanos es que la persona que se encargó del hecho es de nacionalidad venezolana, que aún se encuentra prófugo, así como el taxista.