Abrazados en el suelo y con mucho miedo, así estaban un papá y su hijo durante un violento asalto en un minimarket de Luque. El dramático momento quedó registrado en las imágenes del circuito cerrado del comercio, ubicado sobre las calles Teniente Rojas Silva y Azara.
Junior (29) y su pequeño hijo de 7 años habían ido al local de urgencia para comprar un remedio para la gastroenteritis del niño. Justo cuando estaban por salir, dos motochorros armados ingresaron al local con el casco puesto y directo a dar el golpe. Afuera, en el auto, esperaba la esposa de Junior con sus otros dos hijos.
Mientras uno de los asaltantes apuntaba con un revólver a la cajera para vaciar la caja, el hombre se tiró con su hijo al suelo y lo cubrió por completo con su cuerpo, abrazándolo para protegerlo.
“Cada vez que intentaba alzar la cabeza, me apuntaban con el arma y veía cómo su manito en el suelo empezaba a temblar y yo le decía que no pasaba nada, que esté tranquilo”, relató Junior a la 1080 AM. “Yo por dentro estaba muy asustado pero antes de ser hombre, soy padre y mi obligación es darle contención”, agregó.
Un cliente “justiciero” los esperó afuera
Otro cliente vio todo el atraco desde afuera del negocio. El hombre se quedó en su auto y esperó pacientemente a que los asaltantes salieran. Cuando los malevos salieron, la moto no les quería arrancar. Apenas lograron encender el biciclo e iniciaron la huida, el conductor del auto metió acelerador, los persiguió y los chocó, tirándolos al asfalto.
Uno de los ladrones logró levantarse rápidamente y rajó corriendo del sitio. Sin embargo, su socio no tuvo la misma suerte. Al verse rodeado, el delincuente hizo dos disparos para intentar zafar; una de las balas fue hacia un grupo de ocho hombres que estaban tomando en un surtidor cercano.
Los hombres reaccionaron y se fueron en masa para garrotear al ladrón al punto de que casi lo mataron. Increíblemente, la misma víctima le terminó salvando la vida.
“Yo me doy cuenta de que lo iban a matar y como soy ser humano y cristiano y les termino empujando a todos otra vez sintiendo pena del ladrón”, contó Junior.
Minutos después, cuando el ladrón fue llevado por la policía, Junior se quedó llorando.
Salían de la fábrica para asaltar
El detenido fue identificado como Reinaldo Ronaldo Paredes Núñez (37 años). De su poder, los agentes de la Comisaría Tercera de Luque incautaron un revólver, la motocicleta utilizada para el golpe y la suma de G. 1.185.000, plata que le habían robado a los empleados del minimarket.
Lo más insólito del caso saltó después de la detención. Reinaldo Ronaldo intentó justificarse diciendo que él es un “pobre trabajador” de una fábrica de Capiatá y que acababa de salir de su jornada laboral.
Sin embargo, los investigadores pillaron que el detenido y su socio prófugo eran compañeros de laburo en dicha fábrica y que, apenas marcaban su salida, se ponían el casco y salían a asaltar juntos. Según los datos policiales, la dupla ya llevaría en su historial unos 11 asaltos cometidos de la misma manera. El procedimiento ya fue informado al Ministerio Público.
🔴 Desesperante momento
— Monumental AM 1080 (@AM_1080) June 5, 2026
👉🏼 En imágenes se observa cómo un padre protege y abraza a su hijo en el suelo durante un asalto a un local comercial en Luque.
👉🏼 Uno de los presuntos delincuentes fue aprehendido por la Policía Nacional, mientras que el otro logró darse a la fuga. El… pic.twitter.com/ICZJDTHYmZ