“Embohasamína chéve juky (pasame el salero)”, le dice ella mientras lo mira esperando su reacción.
Tiphaine Poulon es francesa y su esposo, el paraguayo Adilson Agüerro, entra de lleno en el personaje y le responde con toda seriedad: “Agarra na vos”.
La escena forma parte de un video que ella compartió en sus redes para mostrar cómo se vive en su casa la previa del partidazo entre Paraguay y Francia. Porque si en la cancha habrá una batalla por el pase a semifinales, en algunos hogares de matrimonios entre paraguayos y franceses la rivalidad ya empezó hace rato.
“Calma, ¿ya estás nervioso por el partido?”, vuelve a preguntarle la francesa.
“Che mbopy’a rasy (Me da dolor de estómago)”, le dice él, como si estuviera enojado, pero de gua’u.
Sin perder la oportunidad de seguir con la broma, ella remata con un tierno: “Anivena, ya hiciste historia”, dicho con un acento en guaraní.
Pese a que cada uno defenderá a su selección, el ambiente está cargado de complicidad.
Adilson es arquero del Valletta FC, de la Premier League de Malta, mientras que Tiphaine se hizo muy conocida en redes por sus videos hablando en guaraní y mostrando cuánto aprendió de la cultura paraguaya. Los dos esperan con muchísima ansiedad el encuentro de esta noche.
Amor a la bandera
Una historia muy parecida vive la itagueña Jaaquie Villalba, de 30 años, quien está casada con el francés Ryan Mesclen, también de 30.
Ambos se conocieron en Paraguay durante la pandemia, cuando ella realizaba su pasantía de periodismo y él viajaba constantemente entre Estados Unidos y Latinoamérica.
El amor fue creciendo, Ryan terminó quedándose un año en Paraguay y, tiempo después, la pareja decidió mudarse al sur de Francia, donde actualmente viven junto a su bebé de apenas dos meses.
Aunque ahora están instalados cerca de Niza, Jaaquie dice que su corazón sigue siendo albirrojo. Para el partido de hoy no habrá salida a bares ni reuniones con amigos.
“Tenemos un bebé, entonces preferimos quedarnos en casa y evitar el ruido externo”, contó a EXTRA.
Más íntimo
Además, explicó que en la zona donde viven los franceses festejan con mucha intensidad cada victoria de su selección, por lo que prefieren disfrutar el encuentro con tranquilidad.
Eso sí, las cargadas entre ambos no faltan. “Yo le paraguayicé, pero igual él apoya a Francia, es su equipo”, comentó.
Incluso ya hicieron sus apuestas. “Yo voy a optar por Paraguay y él por Francia”, aseguró, convencida de que la Albirroja puede seguir haciendo historia, pese a que muchos europeos dan como favorita a la selección gala. “Nos hinchamos bastante. Él me dice que ya sabe cuál va a ser el resultado y yo le respondo que todo puede pasar. Así como eliminamos a Alemania, todo puede pasar”, relató.
Son muy alzados
artido ante Alemania lo vivió de madrugada junto a su bebé. “No podía ni gritar ni festejar porque mi bebé estaba durmiendo”, contó. Ahora espera otro final feliz para Paraguay.
También aseguró que en Francia todos están convencidos de que ganarán. “Son muy alzados con los mundiales que ya ganaron”, dijo, aunque aclaró que siempre la trataron con respeto.
Ryan ya habla español y hasta aprendió varias palabras en guaraní como “mbore” y “nderakóre”. “Cuando le digo ‘hule francés’, él entiende”, contó entre risas.
Laschi lo adoran, pero tiene novia
l partido es Kipita, a quien muchas paraguayas llaman en broma “el novio de todas” porque lo consideran muy churro, peor ojo, tiene una novia paraguaya. El creador de contenidos preguntó si podía ir a la calle Palma de Asunción, con la camiseta de Francia. “¿Ustedes me van a jukar?”, consultó antes de rematar con un “nde tavy”.
La mayoría le respondió que no tendría ningún problema y que en Paraguay se respeta a quien alienta a su país. Otros le bromearon diciéndole que, hasta después del partido, él y el bulldog francés dejaban de ser sus amigos.