En una misma semana, dos políticos que buscan cargos públicos fueron denunciados por agredir a sus parejas.
El caso más reciente es el del precandidato a concejal de Quiindy, Paraguarí por el Partido Colo’o, movimiento Fuerza Republicana, Marcos Barrios Monges, quien fue denunciado por su esposa por haberle pegado en su casa del barrio San Lorenzo.
Según la denuncia, el tipo llegó borracho a la casa y durante una discusión le habría pegado, dejándola con marcas en el rostro y el cuello.
También salió a la luz un audio que el colorado habría enviado a su señora antes, en el que la amenazaba de muerte.
“Te voy a hacer picadito de carne. De tu mano y tu pierna voy a hacer locro”, decía parte del espantoso audio.
El caso fue comunicado a la Fiscalía de Carapeguá, que decidió imputarlo, aunque le dieron medidas sustitutivas y no fue preso. A pesar de todo, sigue en carrera.
Días atrás, el precandidato a intendente de Ypané por el Honor Colorado, Natanael Martínez, también fue denunciado por su expareja.
La mujer contó en su Instagram que durante mucho tiempo se quedó callada por la hija que tienen en común.
Pese al escándalo que se armó, Martínez no negó el hecho, firmaron un acuerdo con la chica para “solucionar todo”, y confirmó que seguirá con su campaña. Otros si qué tiene denuncias por no pasar la leche.
“Se normaliza”
La dirigente feminista Noelia Díaz Esquivel, quien también es candidata a concejala por Asuncion por el Partido País Solidario, cuestionó que políticos con denuncias familiares sigan postulándose como si nada.
“Este tipo de situaciones termina normalizando los abusos y enseñando que la violencia no importa si tenés poder o votos”, criticó. La dirigente señaló que dejar que estas personas sean candidatas va en contra de lo que el propio Estado dice combatir.