Ayer amanecimos con la noticia de que el narcotraficante más buscado de la región, Sebastián Marset (34), fue capturado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en un operativo que extrañamente fue sin resistencia, pues prácticamente “se entregó”, señalaron.
El capo uruguayo no cayó solo, sino que estaba acompañado de dos hombres que serían sus guardaespaldas y la que llamó poderosamente la atención: una señorita.
Las especulaciones no tardaron en surgir y todos se comenzaron a preguntar: ¿quién era aquella misteriosa joven?
Tatiana
La mujer fue aprehendida por tráfico ilícito de armas porque estaba en posesión de armas de grueso calibre durante el operativo en el barrio Las Palmas de dicha ciudad.
El fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, reveló que se trataba de Tatiana Verónica Marset Alba, una joven mayor de edad de nacionalidad uruguaya que sería “media-hermana” del narco.
Sin embargo, la relación de parentesco entre ambos no está confirmada al cien por ciento.
Las autoridades bolivianas anunciaron que realizarán pruebas de consanguinidad para verificar si realmente es su hermana, sobrina o algún familiar directo.
Le preocupó la doña
El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), Jalil Rachid, confirmó su captura y señaló que Marset cometió “errores no forzados” mientras intentaba burlarse de la Policía.
Este detalle no pasó desapercibido y, de acuerdo a datos que trascendieron, el mafioso se preocupó y actuó apurado, sin ningún plan, cuando vio que encontraron preservativos en la celda de su esposa, Gianina García.
Supuestamente se descuidó al intentar contactar a su mujer y planear algún rescate.
La inteligencia paraguaya y boliviana habría aprovechado este momento de “desesperación” para el asalto final en el que cayó el narco.