El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que su país mantiene conversaciones con Estados Unidos a fin de llegar a un acuerdo tras la presión económica contra la isla comunista.
Para Donald Trump, la isla ubicada a 150 km de EE. UU., representa una “amenaza excepcional”, principalmente por sus relaciones con Rusia, China e Irán.
La isla enfrenta una crisis energética que ha paralizado casi por completo su economía después de que Washington cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le venden combustible.
“Esas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, señaló Díaz-Canel en conferencia.
Un castro pro yanki
Entre los negociadores está Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro (2006-2018) y quien, pese a no ocupar ningún cargo oficial en el gobierno es el nexo con el secretario de Estado, Marco Rubio.
La Iglesia católica ha sido un canal histórico de negociación. El jueves por la noche, el gobierno cubano anunció la próxima liberación de 51 prisioneros bajo los auspicios del Vaticano
Para Trump el cambio en Cuba será “pacífico”. “No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizás veamos una toma de control amistosa de Cuba”, declaró.
Hendy con la isla desde cayó Maduro
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel comentó que atraviesan condiciones adversas a raíz del “bloqueo energético” por el que “hace tres meses que no entra combustible al país”.
El envío de petróleo a Cuba se cortó luego de la captura de Nicolás Maduro tras un operativo impulsado por Trump en Venezuela. Esta decisión acorraló a los cubanos, quienes sufren escasez de combustible y apagones, sumado a la crisis económica que arrastraba.