Ni toda la fe del mundo le salvó a Cristhian Velázquez González, de 31 años, de terminar con las esposas puestas. El hombre, que ya se ganó el apodo de “El ladrón religioso”, fue capturado ayer al mediodía en Hernandarias luego de protagonizar un insólito robo que se hizo viral.
El pasado 14 de mayo, Cristhian robó una moto. Pero antes de cometer el pecado, se paró frente a una iglesia a rezar, pidiendo seguramente “protección divina” para que el trabajito le saliera bien y no lo atrapen. Sin embargo, no se dio cuenta de que había cámaras de circuito cerrado.
Gracias a las grabaciones, la dueña del biciclo hizo la denuncia y agentes de la Comisaría 5ª de Hernandarias lo identificaron y buscaron. Con apoyo de policías del Grupo Lince, lo acorralaron en plena calle del barrio Santa Bárbara ayer cerca de las 12:00 horas.
Tenía full antecedentes
Cuando los intervinientes metieron sus datos en el sistema informático, pillaron que el robo del biciclo no era su único pecado: el hombre estaba declarado en rebeldía y contaba con orden de captura por incumplimiento del deber legal alimentario (no pasaba para la leche de su propia bendición).
Ahora, el “ladrón religioso” quedó a disposición del Ministerio Público y tendrá que rendir cuentas no solo por llevarse la moto, sino por hacerse el ñembotavy con la mensualidad de su retoño.