Ramón Sánchez, de 43 años, del barrio Industrial de San Lorenzo, llamó desesperado al 911 comunicando que su pareja estaba descontrolada y le agredía verbalmente.
Una patrulla de la comisaría 1° local llegó hasta la vivienda y habló con la señora. Habían llegado a un acuerdo de que debía tranquilizarse o podría ser detenida. Supuestamente, la mujer aceptó los términos de la Policía y prometió comportarse. Sin embargo, minutos después, el mismo hombre volvió a pedir auxilio.
En esa oportunidad dijo que la violencia doméstica escaló y hasta le golpeó en diferentes partes del cuerpo. Como no quería más problemas llamó a la Policía. Esta vez, los uniformados esposaron a la concubina identificada como Reina Elizabeth Rivas Pereira, de 37 años, y la alzaron a la patrullera.
Una vez en la comisaría, los policías le pidieron a la víctima que formalice su denuncia, pero el hombre dijo que por cuestiones personales, prefería “dejar así nomás todo”. Lastimosamente, muchos hombres prefieren no admitir cuando su pareja es violenta.
Reina Elizabeth estuvo apenas unas horas en el calabozo, luego de que no se ratificara la denuncia, le tuvieron que dar libertad otra vez.
Los hombres también pueden denunciar a sus agresoras. La legislación paraguaya protege a todas las personas contra las agresiones físicas, psicológicas o económicas, sin distinción de género.
Canales para realizar la denuncia
Policía Nacional: En cualquier comisaría del país.
Ministerio Público: Ante la Fiscalía de turno.
Juzgados de Paz: Para solicitar medidas de protección urgentes.
Tipos de violencia denunciables
Física: Golpes, lesiones o empujones.
Psicológica: Insultos, humillaciones, amenazas o control excesivo.
Económica: Destrucción de bienes personales o retención de documentos.