Una mamá del barrio La Conquista, de San Lorenzo, salió a defender a su hijo de 7 años y terminó en el piso, atropellada con moto y golpeada con machetillo en la cara y brazos. Todo porque fue a reclamar el bullying que le hacía al chico, el sobrino de sus vecinos.
Fátima contó a NPY que el sobrino de su vecina, llamada Jéssica, venía molestando a su hijo desde hace casi un año, pero como siempre se llevaban bien (hasta le compraba tortas y sandwiches), se acercó al domicilio, tranquila a conversar y buscar una solución para frenar la situación desagradable. Pero las cosas se pusieron feas y el bullying esta vez le cayó directo a ella.
“Una vecina fue la que me salvó, porque me querían meter adentro (de la casa) para acuchillarme”
La madre que fue agredida por vecinos
A machetillo
Según Fátima, el marido de la vecina la atropelló luego con la moto, después la tiraron al suelo frente a todos los vecinos y fue ahí cuando el tipo le propinó varios puñetazos en la panza y la chica empezó a darle con el machetillo en la cara y el brazo.
“Una vecina me salvó, porque me querían meter adentro (de la casa) para acuchillarme”, relató Fátima, agradecida con su salvadora.
La mujer terminó en el hospital con varias heridas en la frente y el brazo, de acuerdo a su versión. De ahí, fue directo a hacer la denuncia en la Comisaría 31 y presentar el informe médico.
Doble denuncia
La comisaria Damarys Villalba, subjefa de esa dependencia policial, confirmó que el 22 de marzo hubo denuncias de las dos partes. “Hay denuncia de ambas. La que denuncia es la que supuestamente tenía el arma blanca, según la otra parte, y que ellos le sacaron el cuchillo”, explicó la jefa policial.
Además, la otra parte (Jessica y su pareja) también denunció a Fátima ese mismo día, porque según ellos Fátima les descompuso la moto después de salir de la comisaría.
Ahora la mamá vive con miedo. Dice que los vecinos amenazaron con “balear toda la casa” y que un pariente de sus agresores, que recién salió de la penitenciaría, fue hasta su puerta en moto para exigirle que retire la denuncia: si no, disparan.
Por suerte, el bullying al mita’i paró por ahora. Pero la mamá pide justicia: “Primero mi hijo y ahora yo. Quiero que la fiscalía y el juzgado hagan su trabajo, porque ellos siguen en libertad”, declaró para NPY. Todos los detalles ya se le mandó a la fiscal Viviana Riveros, de la Unidad N° 7.