Lo que debía ser una rutina más, un baño, un corte de pelo y mimitos, terminó convirtiéndose en una pesadilla difícil de creer.
Dina Andrea Bernal vivió uno de los momentos más duros para cualquier amante de los animales: llevó a su perro a una peluquería canina Agro Veterinaria Sur Abasto, de Alto Verá (Itapúa) con la tranquilidad de siempre, confiando en que quedaría en buenas manos. Pero horas después, la historia dio un giro brutal.
En lugar de recibir a su mascota limpia y contenta, se encontró con la peor noticia: su perro había muerto.
Según su denuncia, todo habría ocurrido dentro del local, de hecho, el animal es propiedad de la veterinaria, una perro de la raza rottweiler, un animal que le dobla el tamaño. La versión que recibió es que el perro lo atacó y ya. Una explicación que, lejos de calmar, desató más dudas, rabia e impotencia.
¿Cómo puede pasar algo así en un lugar donde se supone que deben protegerlos?
El caso rápidamente empezó a generar repercusión, con personas expresando indignación y exigiendo explicaciones. Para muchos, no se trata solo de un “accidente”, sino de una posible negligencia grave.
Mientras tanto, el dolor de la dueña es imposible de dimensionar. Denunció el hecho en la Comisaría 35° de Caronay, Alto Verá y el hecho ya está en manos del fiscal Reinaldo Castillo.