Una joven de 23 años quien sería adicta a las drogas incendió la casa de su propia madre el martes al mediodía en Katueté, Canindeyú, como venganza porque la señora estaba tramitando la custodia de su nieta de un año y medio.
María del Carmen Ferreira aprovechó que su mamá, Cinthia Aquino (38), estaba en el juzgado y fue directamente a su casa, en el barrio Universitario, con fósforos y combustible. Le prendió fuego a todo: la cama, el ropero, la ropa y todo lo que encontró a su paso.
Los vecinos vieron cuando salió corriendo y en seguida nomás vieron la humareda. Con baldes, con mangueras y con lo que tenían a mano ayudaron a sofocar las llamas. La policía también vino a ayudar y entre todos lograron controlar el fuego antes de que se queme todo.
Según informó a EXTRA el jefe de la Comisaría 7ª, Genaro Agüero, la madre de la supuesta adicta había iniciado acciones legales para obtener la custodia de su nieta, ya que, debido a su adicción, la joven no estaría en condiciones de seguir criando a la menor, luego de que su pareja de nacionalidad brasileña la abandonara y regresara a su país.
Drama constante
En el barrio ya conocían el drama. Los vecinos contaron que las peleas entre madre e hija eran constantes, especialmente los fines de semana. La joven llegaba borracha o drogada y quería llevarse a la criatura, pero la abuela no se la daba porque sabía que no la iba a cuidar bien.
Tras el desastre, los vecinos del barrio se organizaron para ayudar. Ya limpiaron la casa y están juntando muebles y ropa para donar a la doñita.
La joven quedó detenida mientras que la niña quedó bajo el cuidado de su abuela en lo que el Ministerio Público determina como continuará el caso.