Al día siguiente de la dura crítica de Gustavo Leite, embajador en EE. UU., contra el Gobierno de Santiago Peña, el expresidente Nicanor Duarte Frutos ayer también cuestionó al jefe de Estado.
“La soberbia es la víspera de la caída”, lanzó en exmandatario, en radio Monumental 1080 AM.
Sostuvo que “hay una percepción negativa en la gente y yo le comuniqué esto al presidente Peña; podemos decir que la percepción no siempre es la realidad, pero es lo que la gente cree; y cuando uno administra el poder, lo que importa es lo que la gente cree, porque esto te va a dar legitimidad o deslegitimidad”.
Señaló que no comparte la forma de trabajar de Santi, a quien instó a reunirse con sectores empresariales y sociales.
“Un presidente, primero, no debe ser muy amigo de sus ministros, porque cuando uno comienza a construir afectos, pierde autoridad en el poder”, apuntó.
Remarcó que “si vos no tenés autoridad y sos parte ya, nadie te respeta, porque terminás favoreciendo el poder a determinados grupos; entonces, ganan todas las licitaciones y hay competencia salvaje y se va perjudicando la actividad económica, productiva, comercial”.
En un acto oficial de entrega de viviendas en una comunicada indígena de Luque, Peña dijo ayer que su gobierno es el que dio mayor atención a las clases populares, y que si bien hay resistencia a reconocerlo, seguirá con sus objetivos, a pesar del “juego político”, y que no va a “claudicar”. Citó el programa Hambre Cero y el de Adultos Mayores.
Leite dijo el martes que empresarios le comentaron que en el Gobierno de Horacio Cartes (2013-2018) “no había ni olor a coima”.
El senador Antonio Barrios, exministro de Salud de HC, respondió que en esa época hubo “disciplina” entre ministros y que ahora “no existe ningún cuestionamiento conflictivo”, dentro del movimiento Honor Colorado.
Mantuvo un tiroteo con Óscar Orué
Nicanor también mencionó ayer que empresarios se quejaron de “liberación selectiva en la DNIT (Dirección Nacional de Ingresos Tributarios)”, cuyo titular, Óscar Orué, le respondió, pidiendo que denuncie, “porque para pedir cosas sí, pero para esa clase de información nos hubiera llamado”, tiró Orué, en alusión a un pedido de cargos.
“Decí lo que yo te pedí. ¿Cuándo te llamé a pedir? Una vez que ibas a hacer unos cambios y te hablé de un funcionario; nunca más te llamé; hablá, mi hijo, o si no yo voy a hablar. ¿Qué lo que yo te pedí, carajo?”, dijo muy enojado Nicanor.