Desde hace un año, Maby Giménez (25) se gana miradas y seguidores sobre su motocicleta. Ella es conductora de Moto Bolt, una de las primeras mujeres en animarse al rubro, por lo que la bautizaron como la “Miss Moto Bolt”.
Maby contó que empezó a trabajar como motociclista de plataforma por hobby. Al principio salía por las noches porque el tránsito es más tranquilo y no hace tanto calor. Sin embargo, ahora que tiene un trabajo fijo, realiza viajes durante el día, enfrentando el calorazo como puede, a veces opta por lo más cómodo, usa short y una blusita.
“Muchos se quedan mirando y después tipo que reaccionan y me dicen ‘¿vos sos mi Bolt?’”, relató entre risas. A varios les sorprende que sea mujer y, sobre todo, que tenga la moto y los cascos impecables.
“Siempre trato de que mi moto esté bien limpia, así para que no haya quejas luego”, resaltó.
Aclaró que, normalmente sí utiliza camisa mangas largas y pantalón para protegerse, pero siente mucho calor. “Hasta ahora ningún pasajero me faltó el respeto ni me hizo algún reclamo por mi vestimenta”, dijo.
Aunque mencionó que en dos ocasiones no le fue muy bien, ya que alzó a unos borrachos que le hicieron sentir incómoda, pero después los pasajeros que tuvo fueron muy respetuosos, incluso muchos la felicitaban por el trabajo y la manera en que conduce.
Llamó la atención
En TikTok comenzó a contar sobre sus viajes y mostró cómo va vestida. Rápido se hizo viral por su estilo y presencia, y fue ahí donde los usuarios empezaron a llamarla “Miss Moto Bolt”, apodo que se le quedó.
“Siempre me decían en los comentarios, y como me gustó, terminé adoptando ese apodo”, dijo.
“Por ahora veo muchas mujeres que se animan también a ser Moto Bolt, a mí me fascina esto y aliento a otra mujeres a hacer si realmente le gusta”, añadió Maby.
Inseguridad: Una vez casi fue asaltada en Roque Alonso
Maby recordó que, en una sola ocasión, casi, casi fue asaltada. Ella aceptó un viaje a Mariano Roque Alonso, por más que le marcaba que era zona roja. Al entrar a la cuadra de la ubicación, cinco adictos le cerraron el paso y en sus manos tenían machetes. “No sé cómo, pero logré salir de ahí”, contó.