Desde el martes 13 de enero que Ruth Noemí Ortiz Barreto, de 23 años de edad, se encuentra con paradero desconocido.
La última vez que la vieron fue cerca de las 16:00 cuando salió de su casa, ubicada en el barrio San Isidro (Barrio Industrial) de la ciudad de Curuguaty, Canindeyú.
La mamá, Leonarda Barreto, fue quien reportó la desaparición a la Policía, dio todos los detalles posibles a la Fiscalía y desde entonces está desesperada por encontrar a su hija, que necesita estar bajo tratamiento.
Noemí es una muchacha de baja estatura, de contextura robusta y su rasgo más distintivo es que renguea al caminar debido a una discapacidad física que tiene de nacimiento.
¿La vieron?
En un principio, el caso era investigado como desaparición y estaba a cargo del fiscal Carlos Giandinotto, quien indicó en aquel entonces que había una pista importante.
Los datos señalaban que la joven fue vista en la lejana localidad de Loreto, del departamento de Concepción, a más de 300 km de su hogar.
Lastimosamente, no se encontraron más señales que podrían ayudar a localizar a Ruth en esa zona.
Terrorífico
Recientemente, el caso tuvo un cambio radical luego de que más informaciones salieran a la luz y estas indicaban algo terrible.
Por ese motivo, la fiscal Vivian Coronel, de la Unidad Especializada en la Lucha contra la Trata de Personas, asumió la investigación.
Noemí no se perdió, ni huyó de su casa, sino que habría sido llevada a otro lugar, incluso podría ser otro país, bajo engaños para luego explotarla sexualmente.
“Estamos consiguiendo algunas informaciones que probablemente vamos a poder dar cuando demos con su paradero. Tenemos la hipótesis de que fue llevada bajo engaños y que está siendo explotada sexualmente”, manifestó Coronel a EXTRA.
Alarmantes cifras
Solo en lo que va de este 2026, la Policía Nacional recibió unos 800 reportes por desaparición, superando ya la mitad de todos los casos que hubo el año pasado.
De esas 800 personas desaparecidas, 180 todavía no fueron localizadas, entre ellas hay 73 menores de edad y más de 30 que son de la tercera edad.
De acuerdo al jefe del Departamento de Búsqueda de Personas Desaparecidas, suboficial Ramón Vera, 54 de los que están con paradero desconocido (30%) están en la “franja roja”, es decir, que su vida corre peligro ya sea porque están en tratamiento médico o por alguna condición.
El aumento de reportes y los 180 desaparecidos generan gran preocupación en la Policía.