Un diplomático paraguayo fue apercibido por su inconducta en la Embajada de Paraguay en Beirut, Líbano.
El caso quedó registrado en el memorándum EP/LB/1/Nº01/2025 al cual accedió EXTRA.
El funcionario es Carlos Miguel Torres Romero, quien cumple funciones en la embajada desde julio de 2024. Las quejas surgieron cuando personas fueron a hacer trámites consulares.
Torres Romero no es diplomático de carrera, él está contratado por el Ministerio desde enero de 2012, además es profesor de ritmos árabes y da clases particulares de árabe, francés y español a extranjeros.
Masajes y Tinder
En el memo se relata de manera textual: “El 30 de junio del presente año (2025) mantuve una conversación con usted en carácter de apercibimiento verbal, en atención a las diversas quejas y comentarios respecto a su conducta en el ámbito laboral”, relata a jefa de la embajada, Lethicia Paredes Sequeira.
LAS INCONDUCTAS
Describe las inconductas de Torres Romero “ofrecimiento de servicios personales impropios (masajes), presencia activa en aplicaciones de citas como Tinder, así como expresiones inadecuadas hacia personas que acuden a realizar trámites consulares, generando incomodidad”.
En el memo, Paredes Sequeira, afirmó que durante el apercibimiento verbal le indicó que como funcionario público “el deber es salvaguardar la imagen país en todo momento. Dentro y fuera de la sede”.
Además relata que hizo una videollamada con el viceministro de Administración y Asuntos Técnicos, Miguel Angel Aranda donde comunicó las múltiples quejas contra Torres Romero.
Finalmente, el 3 de septiembre de 2025, se decidió cambiarle las tareas al diplomático.
Desde la Cancillería informaron que se abrió una investigación del caso que sigue en proceso.
EXTRA intentó tener la versión de Torres Romero pero no respondió los mensajes enviados.
Otros casos similares
Hay dos antecedentes muy sonados de diplomáticos paraguayos que fueron denunciados por acoso sexual y quedaron en el oparei.
En octubre 2018, el entonces director de Migraciones Julián Vega fue denunciado por una intérprete taiwanesa por frotarle el muslo.
Vega dijo que eso es parte de la “costumbre paraguaya”, pero finalmente tuvo que renunciar antes de que le destituyeran para evitar las leyes de Taiwán que son más severas. Es el hermano de la diputada Johana Vega y, actualmente, es concejal de Mariano Roque Alonso.
El otro caso se dio en febrero de 2019, el cónsul paraguayo en Buenos Aires (Argentina), Héctor “Bocha” Figueredo, fue denunciado también por acoso sexual a empleadas del consulado.
Figueredo presentó su renuncia para “salvar su honor y el de su partido”, Ahora es diputado colorado (HC).